Writing

  • Cocinar

    De ser posible, me comería. Mi cuerpo, tan delgado, seguro me alcanza para una serie de mordidas, un masticar breve.


  • Lamiendo paredes

    Te mudaste dentro de mí como un inquilino, cubriendo con linóleo temporal los suelos de mí…


  • ¿Vamos por un café?

    Nos sentamos frente a frente con un café entre las manos y empezamos a recordar la escuela, a los amigos, las risas y esos años en los que alguien enviaba canciones, cartas y poemas de amor en secreto.


  • Prima

    De sombras y siluetas solubles levanta la mañana y entre cortinas de pestañas, en un camino pavimentado de besos timoratos, los labios buscan a tientas alguna gota de rocío que condense su perfume.


  • Del otro, depende

    Depende de la tibieza de un abrazo; de la mirada de tu pareja un domingo por la tarde; del sonido de la respiración de tu hija cuando por fin logra quedarse dormida entre tus brazos.


  • Pausando al destino 

    No sé ya la cantidad de cosas que he escrito sobre ti, sobre mí o sobre nosotros, pero sé que sé que hay algo que hacemos excelente: ponernos pausas de años para luego oprimir el botón de “play” y continuar como si nada, como si todo. 


  • En colectivo

    Nos movemos por tres motores principales: por necesidad, por homeostasis y por dopamina. Al final, todos tenemos un impulso intrínseco que nos lleva a progresar, a abordar el colectivo y avanzar. 


  • Amante liminal

    Mi amante y yo caminamos la vida en paralelo. Compartimos secretos que ni siquiera hemos tenido que pronunciar. Nuestro amor se nutre del presente.


  • Espectros

    Soy el anfitrión de una procesión eterna, condenado a caminar entre las ruinas de mis propios actos, mientras el viento de afuera me aúlla y me marca una triste sentencia.


  • Brillitos

    Un destello me cegó. Eran mis ojos cristalizados. Miré al suelo, y estaba ahí: la oscuridad que tanto miedo me daba parecía la única opción.


  • Fluoxetina

    20 mg para su nombre 40 mg para su voz y el resto del frasco para aceptar que no era amor


  • Intersticio

    Y es que dijiste que serías eterno, como luz de estrella… sempiterno. Y es que ni la luz de estrella es eterna. Y es que lo único eterno es la muerte.


  • Ser tía

    Hay algo en esa voz pequeña que te desarma, que te limpia, que te recuerda que el amor puede ser simple y absoluto.


  • Otra especie

    Esa actitud ya está dentro de mi clasificación de transeúntes: el que considera que la responsabilidad de no chocar es de quien todavía habita el mundo físico, porque él no puede hacerse cargo; está ocupado en otra dimensión.


  • Monterrey

    En el silencio las ciudades fantasmas no son de asfalto caliente que te quema los pies, sino de rostros y nombres escupen mis ruinas en el inconsciente del universo.


  • Unbloom: el regreso de Gretel Hänlyn a la escena musical

    La artista nos invita a su jardín desordenado, en proceso de marchitarse, para abrazar nuestras fallas y nuestra naturaleza: amar los días perezosos, los aspectos descuidados y las noches sin dormir.


  • Aves

    Voy descalza para sentir lo que la vida disponga; te doy las palabras que todos usan, pero en el orden que mi alma necesita para reposar en la tuya.


  • Quemar las naves

    No será mi deseo conquistar imperios milenarios, ni impedir una cobarde retirada, ni adentrarme en tierras desconocidas, tan solo renunciar a la ilusión hiriente de quien cree que puede volver al mismo lugar del que ha partido.


  • Ese verano

    Ese verano trabajamos lado a lado, aprendiendo poco a poco nuestros nombres, nuestras historias y las formas silenciosas en que nuestras almas parecían entenderse, incluso si nuestros cuerpos nunca cruzaron esa línea.


  • Oda

    Lánguida figura de nazareos rizos negros. Silenciosa presencia de escandalosos apetitos volcánicos, insaciables.


  • Sol cítrico

    El toque ácido de un sol cítrico para apagar el sabor de la mañana.


  • Psicólogo

    Cuatro años han pasado desde que comenzamos a trabajar con mi cabeza. A reconocerme más, a reconciliarme con mis demonios, y a no morir de ansiedad.


  • La extraña misericordia de estar vivo

    El café se enfriaba sin tocar, la luz cambiaba, y en ese pequeño cuarto de metal y sombra sintió la extraña misericordia de estar viva: inadvertida, innecesaria, pero innegablemente aquí.


  • Superstición

    Cuando cruzo un sitio de construcción, evito pasar por debajo de alguna escalera que insinúe un mortal triángulo escaleno, y rezo para que en mi camino no se atraviese ningun gato fatalmente negro.


  • Tiempos de sequía

    Me permití marchitarme en los tiempos de sequía, cuando tus palabras no eran constantes, y extendí mis manos para ver si alcanzaba un poco de tu atención, como quien busca algo en un cajón revuelto con el paso del tiempo, entendiendo que nunca lo encontraría.


  • La alegoría del mercurio

    Lo que me persigue son mis suspiros, y este deseo crudo, absoluto, de que dejes dentro de mí un peso lento, planetario creciendo en mi interior


  • Amarillo

    Tú me enseñaste el arte de acomodar libros y apuntes para aparentar una faena de tareas y sacrificio sobre el escritorio, para conservar el privilegio de quienes se entregan a la noche y la despiden igual, para beberse la madrugada.


  • Cinco minutos

    Me aburre no estar haciendo nada, y aunque sé que debería estar haciendo otras cosas no las empiezo.


  • Agua fría 

    Levantarme y buscarme entre las aguas sin tiempo, llevarme cargando siempre hasta que habite en mi cuerpo, mirar al monstruo parado y rescatarme de mí.


  • Sombras que duelen

    Tus pasos se fueron dejando silencio, y yo aprendí a hablar con paredes que no responden.