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Cocinar
De ser posible, me comería. Mi cuerpo, tan delgado, seguro me alcanza para una serie de mordidas, un masticar breve.
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Aves
Voy descalza para sentir lo que la vida disponga; te doy las palabras que todos usan, pero en el orden que mi alma necesita para reposar en la tuya.
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Amarillo
Tú me enseñaste el arte de acomodar libros y apuntes para aparentar una faena de tareas y sacrificio sobre el escritorio, para conservar el privilegio de quienes se entregan a la noche y la despiden igual, para beberse la madrugada.
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Comisura
1. ¿Cuál es tu palabra favorita?: Comisura 2. ¿Qué soñaste anoche? Si no te acuerdas, relata algún sueño reciente del que te acuerdes.: Un sueño recurrente: Se convoca por anuncios radiofónicos a las mujeres longevas de cada familia, para que asistan a un desierto con el propósito de sumar oraciones y crear brebajes que consigan…
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Nirvana
Cuando cesa la lluvia todo resulta fresco y brillante por la luz del sol reflejada en finas gotas de agua por toda superficie, aves de color amarillo y naranja, cantan quedamente; se puede escuchar: -Nero, nero, liu… Nero, nero, liu… Que se abra una montaña, salga una purpura catarina, y se sacuda las alas; eso…
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Comer sin dientes
Confesar mi amor por ella me lastimaba, puse todo sobre la mesa equivocada. Cumplo horario de jardinero para despertar los encantos de tu sexo, mientras, con mi lengua riego los pastos libres que nacen alimentados desde raíces casi secas como tu etapa juvenil. Eres el espejo que devuelve reflejos vibrantes de aromas cítricos, carcajada continua…
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Invitación de sirenas
El equilibrio de tu alma en la punta de mis pechos te recuerda que falta un día para modificar la mirada, mis muslos pintados de invierno son promesa de veintinueve amaneceres en febrero*. Vamos a quemar palabras ajenas para iluminar nuestros sueños. Dejemos boronas de piel en las banquetas sucias, llena con tu letra fea…
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De calles y camas
Somos los que pintamos con gises las banquetas al doblar cada esquina, conservamos la orientación para recordar en dónde pisamos. Son mis labios y dientes los que pagan el alquiler de esta cama, la que pertenece a distintos hombres, los que sacuden hasta los clavos en cada embestida; empeño la voz para lograr gritos cuando…
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Vamos a bailar
Esta vez tus finos dedos tocaron las tibias aguas de un mar intenso y arrebatado, las líneas en tus palmas se pintaron de cristalino azul, cuando caminas menta y violetas es el aroma que despide tu cuerpo por el roce de telas y pensamientos de hombre, tu calor funde la miel que deposité bajo tus…
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Bonito día amor
En las playas de Rímini ceso la cacería de sirenas, ahora solo se les contempla con fascinación… La mujer que conocía por memoria el sonido de su sonrisa, que guardaba en la antología de imágenes la extensión de sus comisuras al reír, y recordaba la vibración de su pecho cuando la felicidad la invadía como…
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Charla de abejas
A la matemática de mi existencia acabo de sumar un año, de un tijerazo se extendió la distancia de mis cabellos a la Tierra, para respetar el ritmo y forma de dichas transformaciones, mi cuerpo (dador de vida), se sacude, reconoce e implota. Ignorantes y expertos por igual repudian el dato extra, cualquier intento de…
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(Ya sabes que hacer…)
Martha se cambia el nombre 3 ocasiones al mes, llena con matemáticas su anecdotario, publica fechas con punto final y logra ocultar sus pechos femeninos bajo camisas de hombre; sus pezones eran casi blancos, ya para noviembre logran estar pintados de un carmín profundo, color de altas temperaturas, resultado del roce con distintos corazones. Para…










