Writing

“Sea cual sea nuestra condición, siempre debemos hacer lo que queramos, y si queremos emprender un viaje, entonces debemos hacerlo y no preocuparnos por nuestra condición, incluso si es la peor condición posible, porque, si lo es, estamos acabados de todos modos, ya sea que emprendamos el viaje o no, y es mejor morir habiendo hecho el viaje que hemos estado anhelando que ser sofocados por nuestro anhelo.”

–Thomas Bernhard

  • Sincronía

    Sincronía

    Si no estás sincronizada con el flow —con la gente saliendo del metro o la luz verde en un cruce— puedes marearte. Necesitas cierta inconsciencia para avanzar. Basta que uno pierda el compás para recordar lo cerca que siempre estuvo el desastre.

  • Mujer, pájaro

    Mujer, pájaro

    Precisamente ahora, que me senté a meditar, vino a mi cuerpo el dolor que estaba distrayendo con pantallas, y pude escuchar el cansancio de mi espalda. Ahora que exhalé el aire que estaba guardando en mis pulmones con tanta ansiedad, se destapó la cloaca de mi garganta y se evaporó el sabor a podrido que…

  • Mi casa rosa

    Mi casa rosa

    Mi casa, ¿cuál casa? ¿Qué casa? ¿Mi casa quién? ¿Mi casa dónde? Todavía no entendía por qué corría tan desenfrenada y sin gritar. ¿Mi casa quién? ¿Mi casa dónde? A vos te costaba la poesía y a mí me costaba el poema. Yo solo quería saber ¿dónde estaba mi casa?

  • Tirarnos por fin al vacío

    Tirarnos por fin al vacío

    En Estados Unidos los accidentes de coche suceden porque la gente está acostumbrada a seguir las reglas, y cuando alguien las rompe todo se vuelve un desastre. En otros lugares el desastre ya está incluido desde el principio. No hace falta que alguien lo rompa. La gente está lista para que pase cualquier cosa: vive…

  • Sombra acústica

    Sombra acústica

    El fondo de ella es color amarillo opaco, como un pedazo de miel de abeja condensada, con el interior cristalino y un núcleo ámbar oscuro en contornos tipo cuarzo. El perfil se redondea como si hubiera rozado toda su vida entre arena del mar.

  • Personajes patéticos

    Personajes patéticos

    J. me ha dicho varias veces: “no me gustan esas películas con personajes patéticos”, refiriéndose a personajes que sufren, que intentan entender lo que les pasa. ¿No es más bien patético sufrir pero hacer lo posible porque no se note?

  • Hoy me acordé de ti y de lo que olvidé

    Hoy me acordé de ti y de lo que olvidé

    Yo no sabía nada de amor, pero sabía mucho de ti; tenía todos tus detalles presentes, podía hacer un mapa de tus pecas, de tus cicatrices y de todos los lugares que un día besé con tanto amor en la memoria.

  • Debí tirar menos fotos

    Debí tirar menos fotos

    Despierto sudando a la 1:39 am. Me pongo a releer “The Death of the Artist” de William Deresiewicz. Tardo en quedarme dormido de nuevo. A las 8am despierto de nuevo, con un dolor de cabeza increíble.

  • Subterráneo

    Subterráneo

    Por razones meramente geográficas, la torre se entendía como el centro de la ciudad, como el lugar donde todas las cosas deberían suceder. Una mentira. Así como me atrajo vivir en un punto céntrico donde todo pasara, me movilizó trabajar bajo una luz anaranjada.

  • Yoko nunca fue al D.F 

    Yoko nunca fue al D.F 

    En el metro se escucha mejor el girar de la Tierra. En el metro Jesús se hace presente por medio de la voz de un hombre ciego. Pienso en el metro: las enfermedades no existen, no hay razas ni países, y las señoras se ven grises.

  • Spoiler Alert

    Spoiler Alert

    En mi memoria se quedaron frases fuertes de personas que amo y que, precisamente por eso, se quedaron en mí. Ahora que son mayores, he comprobado que genuinamente no recuerdan haberlas dicho. La memoria es una hija de puta: guarda como trauma lo que quiere, pero muy convenientemente, con la vejez, lo olvida.

  • Escribir el cuerpo en el instante: “Agua viva” de Clarice Lispector

    Escribir el cuerpo en el instante: “Agua viva” de Clarice Lispector

    Escribir es operar sobre la vibración del instante como quien cose un borde que se resiste; un lenguaje que no representa el mundo sino que lo produce, donde la palabra es siempre un fragmento de algo que no termina de decirse y se escapa mientras se escribe.

  • Lo que escribo en mi ventana

    Lo que escribo en mi ventana

    La noche se hizo para el escritor, para lidiar con el insomnio y las palabras escondidas del día. ¿Y el silencio? El silencio también se hizo para el escritor. ¿Y el quilombo? El quilombo también. Todo estaba hecho para que yo pudiera escribir.

  • Vanidad

    Vanidad

    El otro día se cayó mi espejo de cuerpo completo: se hizo pedacitos. Llamé a mi madre para preguntarle qué ritual se hace, yo no quiero tener siete años de mala suerte. Qué risa me doy, pero este tipo de pensamientos me divierten. ¿Qué sería de mí sin ellos?

  • Las peculiaridades del anhelo mexicano y la reflexión japonesa

    Las peculiaridades del anhelo mexicano y la reflexión japonesa

    Es el caos con alma contra la perfección sin alma. Es la improvisación contra el ritual. Es la creencia de que la incomodidad es el precio que pagamos por la comunidad contra la creencia de que darnos espacio es la verdadera comunidad.

  • El vestido, amigo del viento

    El vestido, amigo del viento

    Sentada junto a la ventana trasera del coche, música en mis tímpanos, aire helado en mi rostro, mente en blanco, ojos pelados que observan. Me doy cuenta de que a mi lado, a unos cuantos centímetros de distancia, se encuentra colgado de un gancho, un vestido color blanco.

  • N

    N

    Ayer en la terraza, mientras Camila hablaba, pensé en lo que pasaría si me tiraba del balcón. El resultado final de los cálculos mentales que hice me llevó a no hacerlo. Sin prometer que no lo volvería a intentar en otra ocasión. Producto bruto. Resultado neto. Así me hablo (a veces, cuando quiero cruzar mi…

  • El hogar llevaba tu nombre

    El hogar llevaba tu nombre

    Y ojalá no tuviera tan roto el corazón, y ojalá no hubieses sido tú, porque podríamos burlarnos de todos, podríamos huir de todo, podríamos correr sin mirar atrás. Porque al final nunca éramos nosotras dos; porque al final el hogar llevaba tu nombre; porque al final no hay nada como sentirse amado. 

  • Los que no se eligen

    Los que no se eligen

    Los que no se eligen tienen que beber agua, a falta de besos. Se comen una sandía gigante, a solas, en la barra de la cocina, y guardan la mitad, imaginando que es primavera de nuevo y que tienen con quién compartirla.

  • Café-ando

    Café-ando

    Comencé mi recorrido por los sitios de siempre, observando con más atención a fin de no perderme nada, confiando en que mi memoria resistiera mejor que la de mi padre al paso del tiempo. Volver, después de años, inevitablemente despierta nostalgia y la duda silenciosa de si uno tomó la decisión correcta al marcharse.

  • Chica de Canadá

    Chica de Canadá

    Todos te ven intentarlo, pero pocos alcanzan a comprender todo lo que hay detrás: el esfuerzo, los momentos difíciles y todo lo que tuviste que atravesar para llegar hasta donde estás.

  • Un hogar a tu lado

    Un hogar a tu lado

    Sé que fui valiente. Que amé sin medida, sin miedo. Y que, aunque no haya sido para siempre, fue real. Muy real para mí.

  • Movimientos

    Movimientos

    El tiempo se mueve a través de mí como un virus, como un recipiente…

  • Anhelo

    Anhelo

    Quiero que sepas: me sostengo de esta nostalgia. Algunas veces me parece incómoda y la ignoro, como pesadilla que quiero olvidar; otras veces es refugio y fantaseo con ella.

  • La primera vez

    La primera vez

    Ese primer café que te calentó las manos, aquella mañana helada en una ciudad que, con apenas conocer sus arterias, ya te nombró su fiel habitante.

  • Odio

    Odio

    Es difícil decir que por alguien odias cosas o sitios o personas que no conoces, pero es la verdad. 

  • Extrañar a los vivos

    Extrañar a los vivos

    Se siente como un eco en una casa vacía. A veces, por la mañana, olvidas que el muro existe y piensas en contarles algo pequeño, un detalle mínimo del día, hasta que el peso del vacío te frena la mano.

  • El visógrafo

    El visógrafo

    Este texto se desconecta cuando me doy cuenta de que hay algo que se conecta. Y yo me encuentro encontrándome en autores que no soy yo.

  • Albor

    Albor

    Tanto tú en el centro como yo en el norte, son formas de pensar: en mi centro me tienes sintiendo cosas distintas, mientras que en mi norte me nutres con cada sílaba.

  • Nocturno para contarle a Ana

    Nocturno para contarle a Ana

    Minutos antes en mi sueño aparecía Roberto Bolaño… Bolaño se acerca… Bolaño me habla… En el sueño Bolaño me pregunta “¿Qué haces en esta ciudad donde eres pobre y desconocida?”…