Quiero afirmar que no existe amor más bello que cuando tu sobrino te dice por primera vez:
“te amo, tía”,
de la forma más genuina posible.
Hay algo en esa voz pequeña que te desarma,
que te limpia,
que te recuerda que el amor puede ser simple y absoluto.
Creo que nunca me había sentido en la etapa más tía de mi vida.
Y qué lugar tan luminoso es ese.
Fotografía por Abigail Flores // Rev/Scan en Foto Star

Oaxaqueña, amante del café, los libros, la naturaleza y los museos, convencida de que cada proyecto puede ser una pequeña revolución sensible.
