-

El incendio que llevo
De pronto, llega una carta, una despedida que, a los días, se convertiría en llamas: un papel marchitándose, llevándose consigo lo que alguna vez estuvo vivo, encendido.

De pronto, llega una carta, una despedida que, a los días, se convertiría en llamas: un papel marchitándose, llevándose consigo lo que alguna vez estuvo vivo, encendido.