Yoko nunca fue al D.F 

Atravieso el andén  

los cuerpos me inhuman  

puntos de gravedad en alerta

 la mano alcanza  el tubo  

por el cual las emociones pasan,  pero nunca se estancan  

muchas manos tocan el tubo,  yo pienso  

en la misión que cumplen allí.  

La puerta se abre  algunos suben  

diferentes bajan. 

La puerta se cierra, el plástico me llama  

asiento  mis caderas en el  

coloco mi cabeza  

fría ventana pienso 

en el metro se escucha mejor el girar de la Tierra 

en el metro Jesús se hace presente 

por medio de la voz de un hombre ciego 

pienso en el metro  

las enfermedades no existen  en el metro 

no hay razas ni países 

en el metro las señoras se ven grises. 

Mi pensamiento se corta 

en 15 estaciones deje mi tinta 

(Poco a poco la  T   i    e     r      r       a        va bajando su volumen hasta llegar a inaudible).