Yoko nunca fue al D.F 

Atravieso el andén  
los cuerpos me inhuman  
puntos de gravedad en alerta
la mano alcanza  el tubo  
por el cual las emociones pasan,  pero nunca se estancan  
muchas manos tocan el tubo,  yo pienso  
en la misión que cumplen allí.  

La puerta se abre  algunos suben  
diferentes bajan. 

La puerta se cierra, el plástico me llama  
asiento  mis caderas en el  
coloco mi cabeza  
fría ventana pienso 
en el metro se escucha mejor el girar de la Tierra 
en el metro Jesús se hace presente 
por medio de la voz de un hombre ciego 
pienso en el metro  
las enfermedades no existen  en el metro 
no hay razas ni países 
en el metro las señoras se ven grises. 

Mi pensamiento se corta 
en 15 estaciones deje mi tinta 

(Poco a poco la  T   i    e     r      r       a        va bajando su volumen hasta llegar a inaudible). 

Fotografía por Andrea Sánchez S.