Quiero que sepas: me sostengo de esta nostalgia. Algunas veces me parece incómoda y la ignoro, como pesadilla que quiero olvidar; otras veces es refugio y fantaseo con ella. Me da fuerza y, al mismo tiempo, me debilita. Tiene tu nombre, el cual repito de vez en cuando para seguir alimentándola. Me aferro a ella más de lo que debería. Me vuelve loca, pero no puedo soltarla.

Estoy cansada de leer en todas partes “deja ir”, maldito cliché que me hace sentir inadaptada. ¿Lo estoy haciendo mal? ¿Cómo lo logran los demás? ¿Es bueno para la vida seguir anhelando el pasado? ¿Acaso la nostalgia no es anhelo?

Te tengo atravesado en lo más profundo de mi subconsciente, el cual siempre he creído que es el reflejo más puro del alma. Te tengo, indudablemente, impregnado en el alma.

Fotografía por Xiang Tiange