Writing

“Sea cual sea nuestra condición, siempre debemos hacer lo que queramos, y si queremos emprender un viaje, entonces debemos hacerlo y no preocuparnos por nuestra condición, incluso si es la peor condición posible, porque, si lo es, estamos acabados de todos modos, ya sea que emprendamos el viaje o no, y es mejor morir habiendo hecho el viaje que hemos estado anhelando que ser sofocados por nuestro anhelo.”

–Thomas Bernhard

  • ¿Te importaría leer mi mente?

    ¿Te importaría leer mi mente?

    Pero no puedo evitar preguntarme…¿Alguna vez cruzaré por tu mente cuando no esté cerca? Si alguna vez paso por tu mente… ¿Te importaría, pensar un poco en mí?

  • Volver, volver

    Volver, volver

    No tienes que apresurarte, yo puedo dormir en otra parte, en el piso, como aquellos meses cuando tu cabeza estaba en tu cuerpo pero los pensamientos dentro de tu cabeza alejaban a tu cuerpo de mí.

  • Lirio

    Lirio

    No habrá un “no duermas más”, ni el perrito, ni el mercadito, los veinte dedos entrelazados: del lirio al delirio, del lirio al delirio.

  • Lecho de piedras

    Lecho de piedras

    Colecciono edad como piedras que no puedo hacer saltar.

  • Mi bolsa verde

    Mi bolsa verde

    Pensé que quizá no quiero deshacerme de la bolsa, sino de la idea de que las cosas que nos acompañan tanto tiempo se puedan reemplazar así, sin más.

  • Fuimos

    Fuimos

    Lo mejor que dejaste fue tu brutal ternura y, aunque seguíamos siendo dos desconocidos, fuiste mi suspiro vestido de sueños.

  • Cuando el sonido se filtra en el silencio

    Cuando el sonido se filtra en el silencio

    Puede decirse que la música viaja sobre los hombros de guijarros arrojados a estanques de agua quieta.

  • El sillón también es un punto de vista

    El sillón también es un punto de vista

    Estar inactiva es descubrir que el mundo no se cae si no lo sostengo. Que la casa sobrevive al dinosaurio. Que el sillón también es un punto de vista. Que no producir no es desaparecer.

  • La aritmética del cielo 

    La aritmética del cielo 

    La primera vez que apareció el petirrojo yo todavía no sabía cómo sostener la palabra muerte en la boca. Se deshacía, como un bocado que no alcanzaba a tragar.

  • Las palabras son como el agua

    Las palabras son como el agua

    Le tengo mucho aprecio a esta versión mía: la del escritor capaz de convencer a los demás a través de las palabras, pero incapaz de convencerse a sí mismo.

  • Charla con mi psiquiatra

    Charla con mi psiquiatra

    Escitalopram en las mañanas. Pregabalina en las noches. Y, si se pone intenso, Quetiapina.

  • Con la guardia arriba

    Con la guardia arriba

    Mis objetos cobran vida, se enfadan y me regañan, pues las ganas de intentarlo se escapan por mi mirada.

  • Doctor Talacha

    Doctor Talacha

    Entonces, creo que quisiera que me digas que está todo bien, que debajo está todo bien, que hay rayones y partes abolladas, pero que está todo bien.

  • La gran ansia

    La gran ansia

    El mundo es bestia, pícaro, malvado, angelitos de jardín. No he visto la libertad en el asfalto caliente; sofocado de hule, de zapatos portados por cansancio, de carritos de bebés, de orina, de saliva, de lágrimas. 

  • La muerte de una mujer

    La muerte de una mujer

    Te llaman muerta quienes no saben que vives detrás de los párpados, dentro de cajones demasiado tiempo cerrados, en alguna postal perdida en el camino, guardada en el bolsillo trasero de un cartero.

  • El eco de lo que pido 

    El eco de lo que pido 

    Camino en contra del viento, sintiendo mi cuerpo ataviarse en tremor. He perdido la lucidez, las luces de esta ciudad tan destellantes y extrañas. 

  • Jacaranda

    Jacaranda

    La jacaranda de mi casa y yo tenemos en común la edad. En 1987 a ella la sembraron en una jardinera en Santa María Morelia, y a mí me sacaron del vientre de María Emma.

  • Shuffle

    Shuffle

    Camino con la sensación de estar escuchando dos veces la misma cosa. La calle imita a la canción o la canción imita a la calle. Me quito un audífono un segundo, solo para comprobar que la ciudad sigue ahí.

  • Otro ejemplo

    Otro ejemplo

    En la cima de Wat Tham Suea, a los pies del buda, una mariposa amarilla me rodeó.

  • Prendas sin planchar

    Prendas sin planchar

    Pasajeros se entrelazan, chaquetas sin usar, mentes sin usar, fusionándose, desplazándose, moviéndose…

  • Suerte

    Suerte

    Sin hambre, sin fuerzas, soy una aparición en mi propio hogar, donde mi familia hace tiempo que dejó de verme y, cuando lo hacen, es con la firme convicción de evadirme como a un insecto volador que sólo existe para molestar a otros.

  • Víspera

    Víspera

    Aunque para algunos pudiera parecer una pueril exageración, como aquel temor o emoción que causaba en la infancia sentir la persecución de la luna, sé que el sol nunca volverá a proyectar su sombra de la misma forma.

  • Aquí abajo

    Aquí abajo

    Lo sabía, sabía que el último tren había dejado la estación desde hacía mucho, ese tren que podía llevarme a páramos maravillosos donde el amor y el calor me bañarían constantemente…

  • Abrazaste mi desnudez

    Abrazaste mi desnudez

    Lo único que recuerdo de aquella escena es un abrazo que te hizo quedarte y que yo no huyera de aquel momento, ese abrazo nos hizo quedarnos… 

  • Tres horas de eternidad

    Tres horas de eternidad

    La eternidad también puede ser tres horas de besos: en el asiento delantero, en la oscuridad del centro, con tu canción favorita en loop hasta el amanecer.

  • Antes de que crezca el río

    Antes de que crezca el río

    Fantasma de ojos grandes, rondando al fondo de las fotos y en el reflejo de las ventanas: seguido te paseas por mi mente con tu andar ligero que me hace sonreír, como si tu recuerdo fuera un chiste interno del que hablo conmigo a solas.

  • Quiero soñar contigo

    Quiero soñar contigo

    Quiero soñar contigo… y con la luna y su lado oscuro; ese lado que nadie en la Tierra jamás ha visto.

  • Nuestras horas

    Nuestras horas

    Pero no, esto no somos nosotros. Esto no es nuestro. Esta no soy yo.

  • Días suaves

    Días suaves

    El paisaje sigue allí, quieto, paciente, mientras la vida vuelve a crecer en los rincones donde ya no estás.

  • Copas y promesas

    Copas y promesas

    Quiero perderme en tus ojos como en calles sin mapa, beber tus risas como el vino más viejo.