Yo no he visto la libertad en forma de palomito, ni golondrina aterrizando en una ventana. No he visto la libertad en color azul. No la he visto siquiera en las voces fantasmas que proclaman la profanada justicia.
El mundo es bestia, pícaro, malvado, angelitos de jardín. No he visto la libertad en el asfalto caliente; sofocado de hule, de zapatos portados por cansancio, de carritos de bebés, de orina, de saliva, de lágrimas.
La sueño, la ansío. Hace a un lado mis cabellos de cobre y después con su magia me corta la piel, me abre el cráneo, mi cerebro, mi alma, se me mete como si yo fuera algo con que cubrirse, como si mi cuerpo fuera su capullo, y se empapa de mí, se alimenta de mis nacimientos, de mis muertes, de mis orgasmos, del reflejo de mi amor, o sea de ti, la libertad es una mariposa que no sabe volar.
Fotografía por Mariajosé Rito Michelena

Nací en Guadalajara, pero he vivido en las tres ciudades más grandes del país. Me he dedicado casi toda mi vida al arte y en mi obra reivindico la infancia desde lo creativo.
