Nuestras horas

Entonces,
esto no somos nosotros…


mirando por las ventanas de cada departamento y comparando
la calidez de su luz
encariñándonos el uno con el otro en un tiempo milagrosamente breve
bailando sobre pies cuidadosos
queriendo ser parte de los rituales cotidianos del otro
rimando nuestros nombres con nuestros apellidos
deslizando nuestros dedos bajo las mesas
haciendo tiempo con nuestro tiempo
usando nuestras horas, como nuestras.

Pero no, esto no somos nosotros.
Esto no es nuestro.

Esta no soy yo.


sintiendo los sentimientos que tienes por mis sentimientos
no siendo interesante porque no estoy triste
sintiéndome poco atractiva, inestable e inquieta
hablándome a mí misma de una forma indeciblemente distinta
con la insoluble paranoia de perderte
conociéndote tan bien
sin saber cuánto te conozco
odiando que no parezcas odiarme
cargando la ansiedad de no ser tuya
incierta sobre ser tuya
frágil como una muñeca de papel
rota pero floreciendo
con un pie fuera de mi jaula
deambulando en mi mente
pensando en tu mente
haciendo malabares con mi infierno interior pero con los pies en la tierra
intentando exiliarme de existir en silencio
sacudiendo las cenizas de mis sentimientos invernales
golpeando mi cabeza contra el suelo hasta anhelar la libertad
de querernos…

Y aun así.

Esta soy yo, queriendo tus horas para poder llamarlas nuestras.

Fotografía por Eunice Malo // Rev/Scan: Bengala