Poesía

“Los poemas no perduran como objetos, sino como presencias. Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero. Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado.”

–Louise Glück

  • La provost baila para demostrar algo que ni siquiera ella sabe

    La provost baila para demostrar algo que ni siquiera ella sabe

    Que trasciendan a su modo aquellos que no tienen el valor de callar. Que encontremos nosotros la forma de compartir lo necesario. Que se pierdan, entre hojas perdidas, mis mejores poemas.

  • Dinero

    Dinero

    ¿Y qué quiero en la vida? Quiero libros. Quiero arte. Quiero ser generosa con quienes no han tenido las mismas oportunidades que yo. Quiero ser generosa con mis amigos. Quiero viajar. Quiero tener una biblioteca fantástica y heredársela al pequeño pueblo al que pertenezco.

  • Lamiendo paredes

    Lamiendo paredes

    Te mudaste dentro de mí como un inquilino, cubriendo con linóleo temporal los suelos de mí…

  • Prima

    Prima

    De sombras y siluetas solubles levanta la mañana y entre cortinas de pestañas, en un camino pavimentado de besos timoratos, los labios buscan a tientas alguna gota de rocío que condense su perfume.

  • Amante liminal

    Amante liminal

    Mi amante y yo caminamos la vida en paralelo. Compartimos secretos que ni siquiera hemos tenido que pronunciar. Nuestro amor se nutre del presente.

  • Brillitos

    Brillitos

    Un destello me cegó. Eran mis ojos cristalizados. Miré al suelo, y estaba ahí: la oscuridad que tanto miedo me daba parecía la única opción.

  • Fluoxetina

    Fluoxetina

    20 mg para su nombre 40 mg para su voz y el resto del frasco para aceptar que no era amor

  • Intersticio

    Intersticio

    Y es que dijiste que serías eterno, como luz de estrella… sempiterno. Y es que ni la luz de estrella es eterna. Y es que lo único eterno es la muerte.

  • Ser tía

    Ser tía

    Hay algo en esa voz pequeña que te desarma, que te limpia, que te recuerda que el amor puede ser simple y absoluto.

  • Monterrey

    Monterrey

    En el silencio las ciudades fantasmas no son de asfalto caliente que te quema los pies, sino de rostros y nombres escupen mis ruinas en el inconsciente del universo.

  • Quemar las naves

    Quemar las naves

    No será mi deseo conquistar imperios milenarios, ni impedir una cobarde retirada, ni adentrarme en tierras desconocidas, tan solo renunciar a la ilusión hiriente de quien cree que puede volver al mismo lugar del que ha partido.

  • Oda

    Oda

    Lánguida figura de nazareos rizos negros. Silenciosa presencia de escandalosos apetitos volcánicos, insaciables.