Poesía

“Los poemas no perduran como objetos, sino como presencias. Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero. Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado.”

–Louise Glück

  • Nuestras horas

    Nuestras horas

    Pero no, esto no somos nosotros. Esto no es nuestro. Esta no soy yo.

  • Días suaves

    Días suaves

    El paisaje sigue allí, quieto, paciente, mientras la vida vuelve a crecer en los rincones donde ya no estás.

  • Copas y promesas

    Copas y promesas

    Quiero perderme en tus ojos como en calles sin mapa, beber tus risas como el vino más viejo.

  • Hoy desperté

    Hoy desperté

    Desperté con ganas de ir al cine, pero recordé que ya no queda alguno. También desperté con ganas de leer un libro, pero dejaron de imprimirlos hace tiempo. Hoy desperté queriendo saber las noticias, pero recordé que todo empeora siempre.

  • Resurrección

    Resurrección

    En un viacrucis viviente camino. Cargo la cruz de mis decisiones: por decidirme a vivir la vida como una obra de Shakespeare, por decidirme a poetizarla en este papel.

  • Tu nombre

    Tu nombre

    No me gusta tu nombre. Jamás me ha gustado. Pero tu nombre lo llevaba alguien que siempre me gustó.

  • Espero que estés orgulloso

    Espero que estés orgulloso

    El tipo de recuerdo punzante que llega cuando dudas de ti mismo. Como la sensación de salir de casa y sentir que algo te falta. Como olvidar la última cosa en la lista del supermercado.

  • Filo

    Filo

    Respirar, una mañana blanca e intentar y sospechar y volver a intentar después de que el filo de todas las injusticias que se acumulan en tu sonrisa me hayan abierto de par en par en paralelo…

  • A contraluz

    A contraluz

    Te pienso en cafés vacíos y luces rotas, en melodías que nadie entiende pero nosotros sí.

  • Uruapan

    Uruapan

    Tu grito se alzaba sobre el silencio de las sepulturas. Buscaba, en lo más profundo de las almas, a la voluntad rendida ante el miedo.

  • Las estatuas

    Las estatuas

    Vi jamás estatua hermosa tan olvidada: ”Leyendo novelas contemporáneas, mujer de cobre oxidado”.

  • Respirar a lo lejos

    Respirar a lo lejos

    Te fallé sin querer, con la ceguera de quien teme perder lo único que le da sentido. Y en esa torpeza, aprendí a mirar hacia adentro, a encontrar en mí la paz que buscaba en tus ojos.