Writing
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Tabla periódica
De las calles el reglamento, una fecha de nacimiento, en la escuela mis años de formación, la carrera que dicen de mi elección, la tabla periódica y sus elementos.
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¿Dónde buscarse?
No bastaba ya con pisar la tierra y arrastrar el día, colgarlo del fondo de una calle que atardecía en medio de una ciudad a la que nunca nada le pasaba, porque ya poco pasaba de vuelta.
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Ocho de marzo
No encuentran la voz y lloran bajito, mientras yo grito por las que no gritan. Lloro por las que lloran.
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Competente
Sigo pensando: quizá soy adicta a la versión cruda, como quien es adicto a las tomas descartadas, como la cronología lame a ruina si está ordenada.
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Las cosas tuvieron que ser así
A veces siento que debo expresarme y entonces aquello que deba ser expresado cae de mi boca como ceniza o como escamas y cuando esas escamas se endurecen todo parece hecho de luz verde; supongo que el color puede borrar la incertidumbre.
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Despensa
¡Qué pesado se vuelve el cuerpo cuando anda sin sentido! Se me escapa el alma de a cachitos y ya no me duele el pecho cuando lloro. Reposo los huesos en la cama interminables horas todos los días hasta que mis flores se marchitan o la cafetera ya esté vacía.
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Liminalidad
En el vaivén temporal elijo ser, elijo estar sin mirar atrás ¿Qué habrá más allá?
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Certificado de presencia
Mi madre en un cuadro. ¿Cuántas fotos tengo de ella, de mi padre, de mi hermano, de mi hermana? Pienso que el sonido del obturador dicta una sentencia. Cada fotografía mata dos veces.
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Credo
Creo en la semilla fecundada que es origen y también destino. En la agonía anunciada que tiene nombre y que tiene fin.
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Negro
Creí que cerrando los ojos se iría. El resultado fue aún mucho peor que el problema inicial: ahora estaba en mi mente, vagando por mi cabeza, invadiendo mis sueños y recuerdos. En cada uno de ellos ya había estado y jamás me había percatado de su presencia.
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Existenz
Porque yo no soy mi cuerpo. Yo no soy esta decadencia ni esta carne mosqueada. O, cuando menos, yo me niego a serlo. Y, sin embargo, lo soy y con un enorme patetismo intento adornarlo, porque es lo único que puedo ofrecerte. Lo único que puedo recibir de ti.
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Ojalá pase algo
Vivimos como si hubiera un simulacro previo a nuestra vida de verdad; esperando constantemente a cuando tengamos más tiempo, cuando cumplamos años, cuando encontremos pareja, cuando todo se acomode. Pero nada nunca se acomoda.










