• A la brevedad de tu nombre

    A la brevedad de tu nombre

    Ni una sola vez te dignaste a mirarme, ni una sola vez te intereso la partida, te sentías herida de tu ultimo juego y solo me dio tiempo de aprenderme tu nombre. No busqué más allá de tus ojos. No tenia sentido esperarte, como tampoco espere nada, absolutamente nada de ti. Y aun así, te…

  • Escapar ya no tiene sentido

    Escapar ya no tiene sentido

    Cometía errores como cualquier otra persona a sus 22 años. Completamente urbano destruía más de lo que podía construir. Bebía, reía, callaba y mentía como ser humano, todo lo demás era optativo. De cualquier forma, era igual a ti. Solo que un poco más en todo y menos de lo que te puedas imaginar. Tuvo…

  • Deberíamos vivir dos veces

    Deberíamos vivir dos veces

    A conciencia y  realizar las mismos gestos, los mismos pensamientos y reafirmarnos así, dos veces: besar, fallar, aprender y olvidar, dos veces: dormir y beber, despertar y vomitar. Deberíamos estar dos veces donde estamos, entre la vida y la nada, pues hasta la muerte es mucho, entre el cielo y el océano la tierra forma trinidad. Siempre una mas,…

  • Anemonia

    Anemonia

    Si te hablara se quebraría mi voz, pero sé que te gusta escribir a las 3 de la mañana, después de leer a tu Baudelaire y a tu Rimbaud, por eso es que ahora te escribo. Sé que te tragarías las noches enteras si no desearas tanto escaparte de ahí, y que seguramente aquí me…

  • Cuando es insoportable la verdad

    Cuando es insoportable la verdad

    Tengo miedo, de la vida, del tiempo, del brillo en sus ojos, demasiado brillo en su piel, piel de pantera perdida en la ciudad oscura, encendiendo un cigarrillo, deteniéndose para dejar de fumar. Sabiendo que no vas a dejarlo, rompe tu memoria si no te ayuda, deja esta soledad: habla con ella, grita y llora.…

  • Lo que encontré llegando al mar

    Lo que encontré llegando al mar

    Estaba, para mi asombro, en medio de una tormenta, yo no sabía mirando desde la costa si ella sobreviviría o no a tremenda tempestad, solo sé que la vida me trajo al mar para verla naufragar. El primer grito lo di yo, pero supuse que estaba bien, porque no me respondió y desde ese momento…

  • Ella no lo sabe

    Ella no lo sabe

    Entre a la mañana siguiente con muchas ganas de verla, ya hace 10 años que no se nada de ella y supongo que ella nada ha sabido de mi. María había decidido quedarse a vivir aquí, en Puebla. Yo no le dije nada ni antes, ni después de mi partida. Solo sucedió así, tan rápido…

  • El peor momento para decidir tomar un trago

    El peor momento para decidir tomar un trago

    Suena la alarma que puse hace dos años. “Ella te está dejando de querer”. Tras la cortina un claro de luz que proyecta rayitos de motas en polvo de nuestras pieles muriendo me dice que son las  quince horas de un día cualquiera en  julio y la última vez que te vi tuvimos el merecido…