Macarena

Durante cinco años perfeccione la apología de mi andar y proceder, ahora soy como un ciego que hace malabares con aguja, hilo y dedal.
Soy justo el punto incómodo que señalé sin remordimiento con el dedo de creación, y aplaste bajo mi uña a esas personas ahogadas en aburrimiento que toman de almuerzo recuerdos con dos de azúcar, y para poder dormir se cuentan historias de victorias pasadas. Como un anciano que conoce el sexo, sabe hacerlo, no duda en destrozar el cuarto entero, pero, imposible practicarlo.

Abrí el empaque del año 90 y la mitad de las piezas a armar estaban rotas; ¿cómo hago para llevar tus medias gastadas a mi alfombra? ¿cuántas sonrisas necesitan tu chistes malos para poder besarte? Macarena ve al final del pasillo y rompe el cristal, toma la herramienta y aplasta lo poquito que te ofrezco, destrulle las veladas que desperdicié al no mirar tus dientes chuecos y brillantes. Sacude el vestido de canutillos negros y viste para que pague la cuenta cualquier infeliz de la cantina, después roba una canción que consiga enmohecer el ambiente, por favor Macarena no bailes o tendré que ser feliz y habré de perder lo restrocedido, ya nos queda la última estrofa y ¿tú quieres ser buena? Eleva como una rama de árbol tu mano (te observo) sin remordimiento señala la mancha en que me convertí, un charco de aburrimiento que sirvió para que otros se ahogaran en ayunas. Mi cuerpo joven conoció tu sexo, te hice con mi sexo, fuiste buena y el anciano que soy se congeló mientras contaba historias de victorias pasadas para hacerte dormir. Macarena eres la suerte que voy a fracasar 20 veces más, quiero bordar flores a tu corazón, ahora que soy como un ciego que hace malabares con aguja, hilo y dedal.

Fotografía por Paola Saetti

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Sección: Inside

Mi cuerpo joven conoció tu sexo, te hice con mi sexo, fuiste buena y el anciano que soy se congeló mientras contaba historias de victorias pasadas para hacerte dormir. Macarena eres la suerte que voy a fracasar 20 veces más, quiero bordar flores a tu corazón, ahora que soy como un ciego que hace malabares con aguja, hilo y dedal.

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