Una luz en la oscuridad

Llegue derrotado un viernes cualquiera al banco . Me habían despojado un día entes de mis objetos de valor, entre ellos tarjetas , identificaciones y unas cuantas monedas .
Así las cosas arribe a la institución financiera en busca de algún tipo de aliento .
! Animo ! Me dije.
Me atendió un amable gerente de nombre Tomas. Atento a mi caso , Tomas me ayudo a sacar una tarjeta sin necesidad de presentar documentos oficiales que avalaran mi identidad. Me canalizo con una bella mujer para realizar el trámite correspondiente.
Su energía irradiaba armonía , alegría y desenfado. Platicamos de la cotidianidad mundana aguardando al sistema para validar la información , que sobra decir era lento , como lo era mi ánimo para salir del trago amargo sufrido.
Carmen se llama la bella ejecutiva . Ella sola alegra el ambiente del recinto financiero. Las demás , recluidas en su trabajo habitual lucen adustas , bien concentradas en los números , cuentas y atención a clientes no brillan como Carmen .
De pronto , mientras la susodicha tecleaba en su ordenador mis datos , un enamoramiento surgió en mi. Sus manos lisas , bien acicaladas y ataviadas de colores femeninos me atraparon .
Uñas bien delineadas , trazos equilibrados , simetría en su arreglo envolvieron mi espíritu , instantes previos vencido.
No me contuve y le tome una mano . Le dije , !que hermosas manos !
Ella se sonrió comentándome :
!Cómo crees !Las tengo gruesas.
!Son hermosas! Respondí.
Y proseguí : Una mujer bella , que se cuida desde sus cabellos , manos y pies merece atención genuina , amén de que es sexy e interesante.
Ella sin chistar soltó una risa con algarabía .
Comentamos de la futilidad del momento y las charlan que las personas desconocidas acostumbran.
Emocionado yo le propuse que me mostrara uno de sus pies .
No me equivoque. Sin duda sus pies eran fantásticos.
No cabe duda que en un breve momento puedes vivir un sin número de emociones y sorpresas . Había llegado alicaído y esas bellas manos , pies y sonrisa de esta Ninfa me alegraron mi día , mi fin de semana y el día de hoy .
Regrese al banco . Prometí escribirle .
Su sonrisa siguió embelleciendo el lugar . Sus ojos reflejan un espíritu lindo y auténtico .
No perderé la oportunidad de volver a visitarle esta vez ya no derrotado , más bien contento y cautivo de esta vida que , mientras me la sigan prestando , seguiré viajando por las avenidas y bulevares de una existencia incierta.

Fotografía: Ding Ren

Andrés Rojas Solorio

Soy un escritor, diseñador. Expreso a través de palabras y bocetos una realidad descontextualizada de las buenas costumbres y los protocolos establecidos. No soy un “poeta maldito”, solo soy un observador de este tren de vida. Plasmó emociones y sensaciones a través del diseño interior y de las letras.