Soliloquio a mi frustración

Hoy es de esos días en los que me duele todo, en los que estoy molesto, en los que no muero por hablar con nadie, hoy no tolero nada, hoy nadie me cree, hoy nadie confía en mí, hoy es otro día en los que inclusive odio lo que mas me gusta, odio los rábanos en mi desayuno, odio ese tonto pan que presume saber delicioso remojado en café.

Odio esos estúpidos álbumes de 1968 que supuestamente cambiaron la música, odio el maldito sonido del agua caer, mi sombra en las calles y los gritos de los infantes.

Odio ese inverosímil guión de Charlie Kaufman que me hizo llorar como un bastardo, odio las voces de mis padres, odio que me digan que hacer, yo ya sé que hacer, se supone que sé que hacer.

¿Quién dejó la radio encendida?, y ¿Por qué rayos un dron nos espió por la ventana?, ¿Por qué rayos me vigilan?, ¿Qué les interesa de mí?, ¿Por qué esos bobos sonidos de los pájaros a algunos les parecen relajantes?, ¿Qué es lo que ellos saben que yo no sepa?, ¿Todos me odiaran?, ¿Soy yo el que está mal?, yo solo quiero sonreír por lo menos un minuto, ¿Dónde estás?, ¿Mañana será así?

Yo creo que sí, maldita sea.

Fotografía por Richard P J Lambert

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