Querer o morir

¿Hubo alguna obsesión, idea fija o imagen que guió el proceso creativo del disco, aunque no sea evidente para el oyente?
Actualmente los cinco de nosotros estamos pasando por una etapa de cambio e incertidumbre en nuestras vidas, todos estamos acabando la universidad mientras compaginamos con uno o dos trabajos. Esto más que dificultar el proceso creativo lo ha encauzado hacia un pantano de ideas que trastornan a los jóvenes hoy en día: la incertidumbre, la búsqueda de identidad, la precariedad, el cansancio, la muerte… O lo que más fácil hace querer vivir a cualquiera de nosotros, el hecho de querer, el amar algo o a alguien. Así que la idea fija de este disco se convirtió en eso, en ‘Querer o Morir’ (en un sentido matemático del ‘o’ que no es excluyente).

¿Cómo fue el proceso de decidir qué canciones sí y cuáles no formarían parte del disco?
Nosotros tenemos muchas influencias tanto de España como de fuera y cuando llevábamos unas 23 canciones decidimos que a la 30 haríamos una ‘listening party’ con amigos muy muy cercanos, con nuestro productor y con aquella gente que había creído en nosotros aún sin sacar ninguna canción. Así hicimos y dejamos que ellos valoraran y cerrasen ese ciclo que nosotros habíamos abierto llamándoles la atención. Al final quien tiene que elegir es aquel que no está obnubilado por sus emociones, no queríamos dejarnos llevar por una subjetividad pasmosa.

¿Qué cambió en la manera de escribir, grabar o producir en este disco con respecto a grabaciones anteriores?
La manera de escribir que tiene Álex (cantante de Arena Polar) siempre ha sido la misma, escribir desde lo que le evoca la música, dando un paseo por sus emociones y recuerdos, a veces inspirándose en las emociones o recuerdos de cada uno de nosotros (parece un psicólogo). Respecto a la producción el encargado ha sido ‘cladic’ (teclista de Arena Polar), para él la canción decide qué y quién quiere ser, le dota de una personalidad única y ésta se va desarrollando conforme va avanzando y creciendo en el tiempo. Lo más tedioso para ‘cladic’ ha sido el hecho de diseñar cada uno de los sonidos, tanto digitales como analógicos, aunque el hecho de haber podido grabar con un Juno-6 de 1984 ha sido todo un honor (gracias Banin!)

¿Hubo alguna canción que costó especialmente terminar o soltar? ¿Por qué?
Es paradójico que la canción que más costase terminar fuese ‘Terminador’. Esta canción trata de la depresión, no quisimos hacer esta canción sin dedicar cada segundo al mimo y al detalle, tenía que ser un reflejo perfecto de lo que alguno de nosotros estaba pasando en ese momento y tanto fue así que tardamos dos años en terminarla. El resultado final nos ha hecho llorar a cada uno de nosotros más de una vez. En el momento en el que nos dejen de emocionar las canciones será el momento en el que el proyecto acabe.

¿Qué rol jugaron la intuición y el error durante el proceso?
Guitarricadelafuente lo comenta en su último trabajo “pa’ equivocarse solo hay esta vida” y este es un lema que nosotros hemos defendido desde el inicio, se trata de equivocarse, de intentarlo todo aunque no tengamos medios, de acercarse lo máximo posible a los límites, de dejarse llevar en el proceso creativo, de acompañar de la mano a la intuición mientras tienes en cuenta a cinco individuos que van transformando una obra que es única al ser un reflejo de nuestras vidas. Si en un disco no ha habido errores no puede ser innovador, y para nosotros si no hay innovación no puede ser bueno. No son los altavoces los que golpean los corazones, son nuestros corazones los que hacen el ritmo.

¿El orden de las canciones fue pensado como una narrativa? ¿Cómo se decidió el orden?
Como hemos comentado, el disco trata un sinfín de emociones por las que está pasando la juventud española actualmente, quisimos ordenar el disco de aquella manera en la que la gente según su estado de ánimo decidiera si quería algo más vívido y enérgico (Querer) o por otro lado algo más introspectivo, más lúgubre (Morir). Es por ello que la división está hecha por y para cada cara del vinilo, identificando cada cara con un punto de vista de la vida. ‘Art Hoe’ (compuesta por Álex García y Juan Miguel Hidalgo) es el broche final que intenta hacer ver que a pesar de los demonios internos que tengas, puede haber una luz, puede haber una salida y que quizás encontrar esa salida y reconciliarte con tus demonios puede hacer que construyas una identidad sólida sobre la que poder crecer.

Fotografía por Ona Flores