Pegué un post-it rosa

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Actualmente estoy trabajando en un cortometraje animado y en un libro ilustrado, de los cuales, desgraciadamente, todavía no puedo compartir mucho.

Pero recientemente pude darme el tiempo de explorar un proyecto personal que llevaba tiempo queriendo hacer y que gira alrededor de un objeto de papelería muy común: un post-it rosa.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Redescubrí lo divertido que es dejar que las cosas fluyan y lo importante que es darse el tiempo de plasmar ideas personales sin preocuparse demasiado por el resultado, aunque conforme avanzas todo empieza a pulirse naturalmente.

También entendí que ese tipo de ejercicios sirven para seguir descubriendo y domando tu propia voz.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Son muchísimas las palabras que rondan mi cabeza. Me gusta estar constantemente descubriendo y cuestionando el lenguaje, sobre todo el lenguaje cotidiano de mi ciudad.

Aprendo mucho investigando el origen de modismos y frases que escucho o leo todos los días. Normalmente lo hago por pura curiosidad, pero cuando surge la oportunidad de trabajar en proyectos como este, todos esos datos e investigaciones terminan filtrándose en mis ilustraciones.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Creo que hay muchísimas influencias mezcladas: la cultura popular, la nostalgia del internet milenial, las caricaturas de la infancia, la rutina citadina, el trabajo de oficina, el cine y las costumbres mexicanas.

En este proyecto conviven referencias que van desde Diego Velázquez hasta el Dr. Simi, pasando por Nezahualcóyotl y llegando incluso a Pokémon.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Los últimos meses he estado trabajando desde casa y de manera bastante individual. Mi esposa está desarrollando un proyecto fuera de la ciudad, así que solo nos reencontramos físicamente los fines de semana.

Es la primera vez en muchos años que enfrento decisiones creativas completamente solo. Vengo de trabajar durante mucho tiempo en proyectos animados en stop-motion con decenas de personas colaborando todos los días, así que sí ha sido un cambio importante.

No diría que ha sido algo grave, pero definitivamente ha implicado reacomodarme y adaptarme.

¿Cuál es tu cafetería favorita y por qué te gusta ir ahí?
Mi cafetería favorita es Cucurucho. Me gusta porque el arte que encuentras ahí es de Scardanely, un gran amigo.

También disfruto mucho La Ruta de la Seda porque, aunque no suelo beber café, sí puedo comer muchísimo pan.

Son lugares tranquilos y sabrosos. No acostumbro trabajar en cafeterías; si voy, es principalmente para comer.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Sería increíble que el soundtrack de esta etapa de mi vida lo hiciera They Might Be Giants. No es necesariamente mi banda favorita, pero siento que su música es lo suficientemente extraña, ruidosa, divertida y popular para describir muchas de las cosas que me gustan.

Y el título probablemente sería No Hay Tiempo Para Pensarlo Bien.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Recientemente se estrenó Soy Frankelda, de Cinema Fantasma, donde participé como director de animación y animador.

Probablemente es mi colaboración más reciente, pero también la más longeva, ya que llevo trabajando con Cinema Fantasma desde sus inicios, hace aproximadamente quince años.

También tengo amigos que se mueven dentro del mundo de las editoriales pequeñas e independientes, y definitivamente me gustaría encontrar el tiempo, y que exista el interés mutuo, para desarrollar algún proyecto de cómic con ellos.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Youkonejo tiene un estilo retorcido y único que mezcla sus raíces japonesas y mexicanas. Además, es increíblemente graciosa y divertida.

Deafclown es un artista con una visión de la vida tan tierna como pesimista. Hace personajes geniales y completamente delirantes.

YEKA es una autopromoción, pero es la marca que creamos mi esposa y yo. No hemos estado muy activos últimamente porque no hemos tenido tiempo, pero sigue siendo muy bonito ver que la gente continúa compartiendo y preguntando por nuestros diseños.