No te compré flores pero te escribo esto

Es 29 de Marzo, estoy escuchando a Billie Holiday, cantando Embraceable you y no quiero que llegue Gloomy sunday porque me va hacer extrañarte más. Aunque, por otro lado, quiero escucharla porque es una gran canción.

No tengo idea de cómo festejaríamos tu cumpleaños si estuvieras viva. No sé si seguirías bebiendo. No sé si estarías en silla de ruedas. No sé si seguirías siendo la mujer activa que casi siempre fuiste. No sé si seguirías casada con mi papá. No sé si tu nieta hubiera venido a visitarte. No sé si hubieras preferido irte con tus hermanas a celebrar…

Ojalá hubiéramos sido una mejor familia, pero las mentiras, el distanciamiento y los vicios nos convirtieron más en extraños que en una familia. Se podría decir que éramos roomates: cada quién viviendo por su lado y sólo nos veíamos en el desayuno y cena, con encuentros esporádicos en las tardes.

Hay momentos en que de verdad quiero que exista una vida más allá y que estés haciendo todo lo que siempre quisiste hacer, quiero que seas feliz y te sientas completa, lo que no tuviste en la casa. Sé que venías de un linaje de alcohólicos y no era fácil romper los malos hábitos, sé que sufrías, sé que tuviste momentos difíciles en tu infancia, sé que tu matrimonio no fue lo que esperabas, sé que los vicios eran tu refugio y sé que sabías que no eran la solución, pero ya habitaba mucho dolor en ti y no ibas a poder salir de ahí. Lo intentaste pocas veces, pero esa carga nunca la soltaste y te fuiste hundiendo cada vez más.

Ya mandé a enmarcar mi foto favorita de ti, en donde estás con una playera y pantaleta blanca, con las montañas de fondo y un cigarro entre tus dedos, con una pose muy casual, mostrando tus piernas sin preocuparte dónde dejaste tu pantalón. Al lado de esa foto está el vitral que pintaste hace muchos años, con las flores como protagonistas y en el jardín sigue estando la planta que por muchos años cuidaste y que ahora nosotros lo hacemos por ti. Eras la «Plant lady» por excelencia. No sé por qué te gustaban tanto y por qué necesitabas tantas plantas en la casa, pero eso te hacía feliz y era mejor no molestarte con ello ya que tu carácter fuerte era lo que siempre tratábamos de evadir.

‘Tiempo de Marina’.

Encuéntrame en lo que me describe

sé que a veces es muy triste

y quieres dejar de pensar en mí

pero siempre es grato volver a tus pensamientos.

Nunca mates esa tristeza.

Llora por las dos,

ama por las dos,

ríe por las dos,

¡vive por las dos!

Recuerda que las flores florecen y se marchitan,

las personas se deprimen y se motivan.

Aún no podemos volver a vernos,

pero existo en tu ADN.

Fotografía por Katya Mamadjanian.

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