
Descubrí 20 formas de no hacerte un poema
sin los lugares comunes del amor romántico.
Acomodando en versos tus manos,
mapas de tu muslo derecho,
los pasos pendientes en calles que el municipio no pavimenta.
¿Cómo forzar las palabras a volverse otra cosa?
Cartas, poemas, meopas, pameos, donde serías destinatarie.
Tecleo y borro, una y otra vez,
mientras otro vínculo acompaña tu cuarentena de liendres.
Letras se me atoran entre las falanges,
vidrio filoso sobre la barda del lenguaje.
La botella de shampoo antipiojos exclama: “Asegúrese de que toda la familia use el tratamiento”.
Excusa perfecta para preguntarte:
¿qué somos?
Releo el mensaje,
lo borro.
Releo el mensaje
lo borro.
Te envío un sticker de gatitos dándose un beso,
y tu nombre junto a un emoji.
No sé si cortarme el pelo,
ni si realmente podremos crecer.
Fotografía por Alejandro Iván De León Leal
