El realismo se cura con lo abstracto


El realismo se cura con lo abstracto no.55.
Acrílico sobre madera.
Marco en Banak acabado en cera.
2021.

Mi pintura abstracta creo que funciona un tanto como el yoga o la meditación. Hay que mantener una posición, sacar el movimiento del hombro para lograr una línea recta, ir a la velocidad que te pide la consistencia de la pintura para limitar los errores y corregir conforme vas avanzando. Me recuerda el cómo un árbol que crece más lento asegura su mejor desarrollo, al no quedar espacios de aire dentro del tronco que lo puedan debilitar más adelante.


El realismo se cura con lo abstracto no.37.
Acrílico sobre madera.
Marco en Banak acabado en cera.
2020.

Las composiciones integran puntualmente al marco. A su vez, resalta las narrativas que se desarrollan en la pintura. Cortes con sierra de inglete que acentúan la conjugación de las formas geométricas y los distintos colores.


Tena.
Óleo sobre papel de 250g.
A4.
2020.

Siempre quise pintar como Sargent, Rubens y Velázquez, entre muchos otros. La realización en la pintura la experimento de la misma manera en el realismo que en lo abstracto. Son un complemento y se curan mutuamente. La pandemia me permitió desarrollar unos retratos en óleo sobre papel hechos alla prima (en una sentada). Al ser obras que puedo pintar en poco tiempo me permite ofrecerlas a buen precio y, al mismo tiempo, seguir practicando en el realismo. Tena es la perrita de una amiga que vive en Zaragoza, España.


El realismo se cura con lo abstracto no.48.
Acrílico sobre madera.
Marco en Banak acabado en cera.
2020.

Mi paleta apunta a la neutralidad. Lo que me permite ecualizar las frecuencias de los colores a través del porcentaje que ocupan en la superficie del cuadro. De tal manera que el ojo pueda recorrer la obra cómodamente y sin estridencias.


El realismo se cura con lo abstracto no.54.
Acrílico sobre madera.
Marco en Banak acabado en cera.
2021.

Una retícula que se compone de relaciones con proporción áurea me ha servido de base para realizar algunos cuadros de la serie. Utilizo las reglas básicas de composición y las relaciones matemáticas que encontramos en la naturaleza para investigar la geometría. Podemos experimentar las formas y colores de una manera más profunda si los relacionamos siguiendo las leyes numéricas que se manifiestan en el universo.

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Sección: Pintura

Nacido en la Ciudad de México en 1983, José Ignacio Nuño Escobedo realizó sus estudios de licenciatura en diseño industrial en la Universidad Iberoamericana con especialidad en artes visuales. Su trabajo es resultado de una mezcla entre la pintura clásica, fruto de las mentorías realizadas con David Kassan en ArtCritAcademy, y la pintura abstracta, que funciona en cierta medida como mecanismo para equilibrar el trabajo minucioso del realismo en los retratos con la soltura que representa una labor abstracta. De ahí el nombre de la serie: ‘El realismo se cura con lo abstracto’. Continua con la abstracción interviniendo espacios naturales con una pintura biodegradable, que fabrica en su estudio, en el proyecto de naturaleza efímera ‘Bio Mural’. A la par, realiza un esfuerzo de conservación y conciencia ambiental a través de su proyecto ‘Abejas Solitarias’ en el que recolecta especies de abejas atípicas, las clasifica y utiliza como referencia para pinturas al oleo. La primer pintura de la serie recibió una mención honorífica en la 6ta Bienal de Pintura Pedro Coronel. Además en 2019 el FONCA le otorgó una beca para realizar este proyecto durante una residencia artística en España en los pirineos catalanes.

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