Clarice

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Clarice nació del deseo de un par de amigas de abrir el espacio ideal para, en nuestra opinión, la mejor combinación: el café y la literatura.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Lo que más disfrutamos es cuando el local está lleno y vemos a la gente gozar de una buena conversación, un buen libro o un buen café.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Creo que el mayor desafío que hemos enfrentado es el constante incremento en la oferta de cafés y restaurantes en la zona. Y, aunque tenemos la ventaja de ofrecer una experiencia diferente gracias a la librería, la competencia nos impulsa a buscar siempre nuevas áreas de crecimiento y renovación.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Lo que nos guía siempre es la certeza de que dentro del caos que puede llegar a ser esta gran ciudad, siempre hay quien busca un oasis de tranquilidad. Y nuestra intención es que lo encuentre en Clarice.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Algo que nos ha servido de inspiración en los últimos años es la emergencia de nuevas voces en el ámbito de la cultura, desde jóvenes escritor@s, hasta editoriales y distribuidores independientes, pasando por la apertura de nuevas y exitosas librerías.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos encantaría invitar a colaborar con nosotros a cualquiera de es@s jóvenes escritor@s a los que me refería en el punto anterior. Les pediríamos que fueran curadores de nuestra área de recomendaciones del mes. Creo que a la gente le encantaría saber qué libros disfruta su autor o autora favoritos.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
En la pared principal del local, hay una frase de la escritora Clarice Lispector (nuestro espacio toma su nombre como un homenaje a ella). Es la primera oración de su libro La hora de la estrella, y dice así: “Todo en el mundo empezó con un sí”. En Clarice estamos plenamente convencidos de la profunda verdad de esta frase.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Creo que más que una ciudad, libro o disco que pudiera representarnos, me imagino a Clarice representada por una hermosa biblioteca casera, a media tarde, con la chimenea encendida.

Respuestas por Jenny Asse Dayán, copropietaria y directora de la librería.