¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Fuckin Café nació de la pasión de Ari por el café, por conectar con la gente y por hacer comunidad; y de la creatividad de Jerry, que es una parte fundamental de todo el concepto.
Desde el principio quisimos crear un espacio que no se sintiera fuckin perfecto ni demasiado serio. Al contrario, queríamos que se sintiera vivo, caótico, cercano, como una tarde entre amigos. Un lugar donde el fuckin café y las bebidas fueran importantes, sí, pero donde también importaran el humor, las conversaciones, la creatividad y toda la intención que existe detrás de cada detalle.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Nos encanta crear fuckin bebidas nuevas. Muchas nacen de películas que amamos, de conversaciones random, de chistes internos o incluso de comentarios de haters. Literalmente cualquier cosa puede convertirse en fuckin inspiración para una bebida.
Y creo que eso es lo que más disfrutamos: poder compartir pedacitos de nuestra historia con otras personas. Porque, al final, cada bebida aquí tiene algo muy nuestro.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
La experiencia completa. Más allá del café, nos gusta que la gente entre al juego de Fuckin Café. Que se relajen, que desconecten un rato, que hablen con nosotros como si ya nos conociéramos desde antes. Y sí, definitivamente tienen que empezar a decir “fuckin” para todo.
También creemos que no deberían irse sin probar alguna bebida de fuckin temporada, porque normalmente son las que más hablan de quiénes somos: las más experimentales y las que nacen de las ideas más personales o más fuckin locas.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Somos personas con muchísimas ideas todo el fuckin tiempo y, a veces, queremos hacer cosas enormes o muy locas. Pero también hemos aprendido que no solo se trata de tener buenas ideas, sino de ejecutarlas bien y construir algo funcional sin perder la fuckin esencia del proyecto.
Creo que ha sido uno de los aprendizajes más importantes hasta ahora: entender que la creatividad también necesita estructura para poder crecer.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspiran muchísimo los proyectos pequeños e independientes que hacen las cosas desde un lugar fuckin auténtico y personal. Y, honestamente, también nos fuckin inspiran mucho nuestros amigos. Tenemos amigos fotógrafos, videógrafos, artistas, escritores y músicos; y ver a la gente que amas crear cosas chingonas inevitablemente también te inspira a crear. Además, nos fuckin encanta crear con ellos.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Ojalá no nos funen por esto, pero a La Cotorrisa o a Franco Escamilla, porque aunque Fuckin Café tiene mucha creatividad detrás, también tiene muchísimo humor. Aquí nos reímos todo el tiempo y no nos gusta tomarnos las cosas demasiado en serio. Entonces, honestamente, sería increíble tenerlos aquí, echarse un fuckin café y convertir el lugar en un caos divertidísimo por un día.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Tenemos un fuckin costal de box que mucha gente no entiende por qué está ahí, pero en realidad existe porque el box es una de las cosas que más disfruta Jerry para liberar el fuckin estrés y desconectarse un rato. Y nos gustó la idea de que la gente también pudiera jugar, desestresarse y pegarle al fuckin costal.
También nuestras repisas están llenas de objetos que significan algo para nosotros. Por ejemplo, los fuckin ERRR PRINTS están ahí porque Ari colecciona postales, escribe poesía y ama el arte. Entonces, más que decoración, muchas cosas dentro del lugar son pequeñas extensiones de nuestra fuckin historia.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Si fuera un fuckin libro, sería uno de esos libros que puedes rayar, romper, intervenir y volver a construir. Algo imperfecto, vivo y muy fuckin personal.
Y si fuera un disco, probablemente sería una mezcla extraña de géneros que, en teoría, no deberían funcionar juntos… pero somehow funcionan. Algo caótico, emocional, divertido y con muchísima personalidad. Muy fuckin, básicamente.
Respuestas por Arantza Medina Aguilar, dueña y barista de Fuckin’ Café.

