¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Chida nace pensando en diseño, naturaleza, respeto para todxs y tradición mexicana. Inició desde un negocio familiar de nieves de garrafa, sumándose a las ganas de descentralizar las cafeterías de especialidad en la ciudad. En lugar de rendirnos y dejar el negocio familiar de ya cinco años, decidimos en 2020 darle vida a Chida manteniendo la nieve en el menú y aprovechándola para endulzar las bebidas a base de café.

Todxs nuestrxs proveedorxs son negocios locales y con productos elaborados de forma natural.  Además, buscamos crear un espacio agradable (tanto para clientxs como para el equipo de trabajo), que rompa con las barreras discriminatorias, donde cualquier persona sea bienvenida y tratada con el respeto y calidez que se merece. 

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Compartir el espacio con personas chidas. Verles disfrutar de las bebidas que les preparamos, de los espacios que les ofrecemos, de las redes de apoyo que se van tejiendo con el paso de los días entre lxs baristas y lxs clientxs que se vuelven amistades.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Del menú: cualquier bebida que incluya nieve de garrafa, no se van a arrepentir. Del espacio: conocer nuestro segundo nivel; donde además de encontrar un espacio amplio con libros, juegos de mesa y terraza al aire libre, están también nuestras amigas con sus proyectos, Acento Florería y Alejandra Smith Art Studio

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
¡La pandemia! Inauguramos Chida en febrero de 2020, y un mes después pasó lo que todxs recordamos con terror. Obligadxs a cerrar las puertas indefinidamente, con renta y recibos que no paraban de llegar, buscamos alternativas para sobrevivir. Se nos ocurrió tomar pedidos por redes sociales y hacer entregas una vez a la semana de nieve de garrafa por litro o medio litro, ¡y funcionó! La gente chida nos rescató con sus compras, cariño y buenos deseos, y poco a poco fuimos retomando el rumbo.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La esperanza de tener un espacio seguro entre todo el caos que puede haber en el mundo. Disfrutar de esos rituales pequeños pero necesarios como: tomar café, comer un postre, tomar el solecito, leer un libro, jugar con tus amixes, comprarte flores, tomar una clase de pintura, o solo pasar a saludar a alguien que te va a recibir con una sonrisa.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspiran las personas que luchan por lo justo, que defienden lo que es suyo, que avanzan en equipo y que hacen comunidad. Porque para nosotrxs el tema social es clave; no para vender, sino para vivir de forma digna todas, todxs y todos.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos encanta colaborar en actividades de activismo, principalmente sociales y ambientales. Invitaríamos a toda persona que quiera hacer algo, desde una colecta hasta un evento especial para recaudación de fondos.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
El arco del acceso al segundo nivel que nos ha acompañado desde el inicio. Chida abrió sus puertas con un espacio pequeño de un solo nivel, y desde que llegamos a ese local había una puerta que no podíamos abrir porque llevaba a la planta alta, donde rentaban otras personas. Al momento de rediseñar el espacio, decidimos mantener la esencia de la puerta dejando ese “hueco” cubierto por un arco. Lo que no nos imaginamos fue que 4 años después rentaríamos también ese segundo nivel y ese arco nos conectaría con nuestro propio crecimiento.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué? 
Si Chida fuera un disco, sería Abrazo de Silvana Estrada. Si escuchas las canciones dentro de la cafetería, embonan perfecto: los colores cálidos, las formas de los arcos, las plantas en cada rincón, la madera y el barro. En sus canciones, Silvana mezcla el amor con la protesta, lo que resuena también con nuestros valores y objetivos.

Respuestas por Sarahí Ponce V., cofundadora de Chida