¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Entre Mesas nace de la pasión por la cocina, específicamente, por los postres. Es algo que desde casa se hizo costumbre: el postre tenía un espacio muy especial y era el momento para compartir y degustar de él.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
En definitiva, el espacio creativo 100% es The Baking Lab: un espacio que nos deja experimentar con sabores, donde todo el equipo prueba cada producto nuevo y nace la magia de compartir en un momento lleno de emociones y dulzura. No hay producto que llegue a la carta que no haya sido aprobado por el equipo.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
No podríamos recomendar una sola cosa, pero la casa sugiere: el matcha, los roles, los brownies y el horchata latte que es delicioso. Nos es sumamente difícil recomendar una sola cosa, pues todo está preparado desde el local con una intención de generar deseo en cada bocado y sorbo.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Formalizar Entre Mesas y llevarlo a la realidad ha sido trabajo duro día con día. Ninguno de los dos estaba preparado para el reto constante que es el trato al cliente, el escuchar lo que más se pide en la cafetería, así como ver qué otros productos incorporar. Somos dos hermanos apasionados por el café y el matcha que disfrutamos elaborar desde cero todo lo que ofrecemos, manteniendo estándares muy altos de calidad y brindando repostería fresca. Al estar ambos en nuestros plenos veintes, es verdaderamente un reto emprender y, sin duda, nos ha dejado mucho aprendizaje y gratificación.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Nuestra principal influencia es y ha sido nuestra mamá. Ella siempre nos respaldó y motivó para hacer de Entre Mesas lo que es el día de hoy; cada una de las mejoras es por ella. Es nuestra mayor fortaleza ante las dificultades que puedan existir, ya que es un sueño que nos ayudó a hacer realidad. Nuestra finalidad siempre es poder transmitir un poco de todo el amor que ella tenía en el proyecto y en cada espacio.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Mi mamá y mi abuela nos han dejado un legado increíble, ellas son la inspiración detrás de Entre Mesas; mujeres que he admirado toda mi vida y que en cada platillo me dejaban una sonrisa y ese sabor cálido que solo una madre puede dar.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Cualquier persona que pueda brindar ideas es más que bienvenida.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
La historia de nuestro nombre y el porqué decidimos emprender con Entre Mesas.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Venimos de una familia amante del café y su cosecha, crecimos en espacios donde la repostería era nuestro pan de cada día y donde era reconocido el sabor que tanto nos distingue. Entre Mesas es ese espacio de paz y felicidad donde surge la magia de conectar con personas. Ciudades como Veracruz, Campeche y Mérida reflejan las vibras del espacio.
Respuestas por Juan Manuel González Chavez y Guadalupe Sarahy González Chavez, dueños de Entre Mesas

Café de Especialidad & Matcha Ceremonial
Plaza Victory Montejo, Campestre
Mérida, Yuc.
México
