¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
“Show Me Who I Am” es un proyecto en curso que considero el prólogo de mi obra como artista. En esta serie retrato a personas cercanas en espacios personales y exploro los “entre-momentos”: instantes efímeros en los que el cuerpo está físicamente presente mientras la mente transita en otro lugar. Me interesa construir una narrativa y un juego en el que, aunque las escenas parten de lo cotidiano, terminan transformándose en ficción.

Hay varios elementos en las fotografías que le añaden valor sentimental:
IVANNA: El vestido de bodas que usó mi madre.
ALEJANDRA: La peluca que usó mi madre en su tratamiento contra el cáncer.
IVONNE: El gorro de año nuevo 2020 (año de pandemia).

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?  
Siempre llego con una idea clara de lo que quiero fotografiar, los elementos que utilizaré y la iluminación con la que trabajaré. Últimamente he aprendido a dejar espacio para la exploración e improvisación. Siento que lo más emocionante ocurre cuando me permito fluir y seguir el instinto. Al mismo tiempo, tengo muy definido lo que no quiero ver en mis imágenes.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Liminalidad, soledad, espera, contemplación, cotidianidad, curiosidad, melancolía, devenir, instante, nostalgia, espacio, tiempo.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?  
Quiero seguir desarrollando el prólogo de “Show Me Who I Am” y en paralelo avanzar con los capítulos siguientes. Estoy en constante cambio y con ello también mi fotografía. Me gustaría liberarme de las reglas que yo misma me impuse y abrirme a nuevas técnicas y formas de expresión que me permitan crear desde un lugar honesto y genuino.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?  
Nagaoka, todos los onigiris.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?  
El soundtrack de mi vida lo haría David Bowie y el título de este mes sería algo así como “El día que dejé de hablar”.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.  
Philip-Lorca diCorcia y Edward Hopper son dos grandes fuentes de inspiración. Me atrae la manera en la que retratan a sus personajes y me fascina la posibilidad de asomarme a un fragmento de la realidad que muestran, sin que el resto sea revelado.