¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Actualmente tengo la mente puesta sobre todo en dos lugares. No trabajo por proyectos, de hecho trato de que la fotografía para mí sea algo completamente libre que me permita explorar. Por un lado me interesa mucho lo asociado al cuerpo en descanso, en los momentos no productivos para el sistema. Cuestiones que son centrales para el cuidado de la vida y cómo éstas se reflejan en el cuerpo. Todo lo que pasa cuando estamos relajadas. Empecé jugando con los cuerpos de mis amigas y ahora estamos en un proyecto con otra fotógrafa donde organizamos encuentros y abrimos la conversación a la vez que nos documentamos sobre el tema. Este proyecto ha pasado de mi visión personal, a la visión compartida con otra artista y las ganas de explorar y jugar juntas. Para mí el arte tiene que ver mucho con el juego y recuperar su práctica.

Por otro lado, me interesan los procesos de memoria. Soy de un pequeño pueblo en Zamora donde un vecino, Faustino, es la última persona que sabe tocar el antiguo órgano de la iglesia. Además, por un proceso degenerativo se ha quedado ciego. Desde hace meses les acompaño al grupo y les hago fotos aunque todavía no tengo resultado claros. No sé cuál será la materialización de este proceso que voy construyendo en base a mi convivencia con el grupo.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Dejar de buscar el resultado y pensar más en el disfrute del proceso. Darme mucha libertad, abrazando el error y experimentando libremente.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Yacer, tumbarse, verano, pereza, descanso, cuerpo, redefinir lo útil, lo productivo, romper con la dinámica capitalista, todo esto asociado a lo comunitario, a lo colectivo, qué hacemos cuando estamos juntas, amistad entre mujeres, el juego.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
“El derecho a la cosas bellas” de Juan Evaristo Valls, donde reivindica la pereza como acto de resistencia. A nivel estético volví a ver las “Vírgenes Suicidas” de Sofía Coppola y me interesan mucho las imágenes de las hermanas juntas, en casa, cuando supuestamente no están haciendo nada. También “Licorice Pizza” de Paul Thomas Anderson, por los tiempos, los colores, sus personajes y la corporalidad me ofreció otras formas de mirar.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
La confianza para llegar a lo que quiero, el tiempo y por supuesto el dinero.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Casa Ecuador un ceviche de pescado con yuca.
Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Se llamaría “Volver”, le robo el título a Almodovar, porque todo está permeado por la vuelta al trabajo y el inicio de curso después del descanso del verano. La productividad, los pendientes. Le pondría banda sonora de Mac DeMarco que recién dijo que se volvió fontanero porque le divierte, y siempre le gustó jugar, como a mí.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Mis amigas son mi gran inspiración. Las que se dedican al arte y las que no, su manera de cuidar y su pasión por la vida. Respecto al trabajo diría que Eleonora Signorini me ha enseñado mucho de conectar con tu instinto más allá de la técnica y la teoría, para buscar lo que quieres encontrar, con mucha entrega, estar presente. De mi amiga Ana Cristina Barragán, cineasta ecuatoriana, la sensibilidad por la vida, los silencios, la fragilidad, las imágenes que hablan sin necesidad de diálogo y la belleza en lo cotidiano. Mi trabajo también lo conecto mucho con lo cinematográfico, con referentes como Agnés Vardá y como todo su arte también conecta con su vida. Sophie Calle y el retrato de la intimidad y cambio de roles. Creo que me interesa el tipo de artista que hace de la vida su arte.

Nacida en Vezdemarbán, Zamora. Ha estudiado antropología social y cultural en la Universidad Complutense, con una especialización en Cooperación Internacional. Fotógrafa autodidacta con más de 10 años de experiencia en la fotografía analógica.
