¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Recientemente he dado salida a un conjunto de fotografías tomadas en un viaje a Italia que hice hace un par de meses y otras del día a día. No considero que mi trabajo pertenezca a series, no es mi intención, ya que tengo diferentes gustos e intereses, sin embargo, hay algunos temas que convergen: la fotografía documental, el trabajo, los sueños, fotografía de calle y el paisaje.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Cada fotografía tiene un tiempo específico, es decir, en ocasiones se piensa que se puede estar “produciendo” constantemente y en serie, como si fuera algo mecánico. Si un músico, un pintor o un director de cine deben tomar el tiempo necesario de evolución, maduración de una idea, no debería ser diferente en el caso de la fotografía, al menos esa reflexión es lo que me ha acompañado durante muchos años, no hay prisa, no se está en una carrera, no se está compitiendo con nadie, el tiempo que sea necesario para cada persona es muy variable. Pienso que no por ser un medio inmediato, la fotografía debería carecer de reflexión y de tiempo. Se producen miles y miles de imágenes diariamente y cada vez se reflexiona menos sobre el contenido de éstas.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Viajar al mismo tiempo que hacer fotografía es de las cosas que más disfruto, ya sea a un destino cercano, al campo o a tierras más lejanas. Como en el poema de Ítaca: “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias.”

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Mi gusto por el trabajo de otros autores se ha modificado con los años, sin embargo, considero que uno de los que han tenido más presencia, por ejemplo, en el cine es Jan Svankmajer. Esa mezcla de lo real, el humor y la fantasía, principalmente de las películas “Otik y Fausto”, tienen eco en mi trabajo.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Además del contenido que cierto tema o escena posea, me apego cada vez más a intentar descifrar el misterio o secreto que cada fotografía tiene guardado. Considero que el núcleo de las fotografías que tomo, es el significado interior que cada tema representa para mí.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Focacceria Ponte Pietra, un lugar muy pequeño en el centro de Verona que sorprende y recuerda que lo mejor se encuentra en lo sencillo. Las foccacias y la cerveza son un deleite.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
“La luz es como el agua”, en honor a uno de mis cuentos favoritos y me gustaría que fuera acompañada por la música misteriosa y potente de György Ligeti.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Carlo Zinelli, de los máximos representantes del Art Brut. He tenido la suerte de ver algo de su obra en algunos viajes y es asombrosa. Admiro el manejo de color, los objetos y personajes que son parte de su imaginario y la capacidad de estar trabajando en condiciones muy precarias y con el material más básico. El lirismo y la libertad del Art Brut han sido un referente en mi trabajo.

Comencé a tomar la cámara en el año 2002, años más tarde debido al interés por diversas formas artísticas, me acerqué principalmente a la pintura, el cine y la literatura.
