¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Aprendí a revelar desde el 2020, los laboratorios en ese momento no estaban recibiendo rollos debido a la pandemia y fue una buena oportunidad para aprender. Primero comencé revelando c-41 y pronto comencé con el blanco y negro, Pedro y yo en ese entonces trabajabamos en otros proyectos muy distintos al laboratorio, pero a ambos nos interesaba explorar el las posibilidades analógicas, fue así como empezamos a imaginar Aborigen.


El local nació en abril del 2024, nosotros habíamos iniciando el proyecto desde casa en el 2023, un año antes, recibiendo rollos en buzones y por paquetería para los que están fuera de Monterrey, pero siempre tuvimos la necesidad de tener un espacio propio para el proyecto, así que comenzamos a buscar un lugar. Queríamos que estuviera en el centro de la ciudad, siempre nos ha gustado la zona de La Purísima y justo encontramos nuestro lugar muy cerca de ahí. Nos encanta tener la posibilidad de compartir lo que nos apasiona y este espacio con las personas que nos visitan.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Creo que somos mucho de procesos, desde que llega el rollo al laboratorio, platicar con los clientes, revelar y ver que los negativos están bien expuestos y hay información en ellos hasta el momento de escanearlos y limpiar las imágenes. Lo que más valoramos en el laboratorio es ser parte del proceso, poder formar parte del curso de las imágenes de nuestros clientes. Las imágenes siempre tienen un valor emocional personal y muy importante para las personas que nos envían o dejan sus rollos directo en el lab y poder formar parte y que los clientes estén satisfechos con el resultado es de las cosas que más disfrutamos.


Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
En Aborigen tenemos un pequeño espacio que está en un proceso lento de convertirse en un estudio, por las tardes se baña completamente por el sol y es un momento increíble para tomar fotos. Si nos visitan después de las cinco de la tarde y traen una cámara con rollo no se pierdan la oportunidad de tomar una fotito en el spot :)

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Creo que el proyecto ha pasado ya por varios transiciones, cuando volvimos a replantearnos de manera importante fue en el momento en que decidimos tener nuestro propio espacio, un espacio para nuestro proyecto, ya que sacarlo de casa –llevarlo afuera– es un paso muy importante que creemos cambió un montón de cosas en la manera de abordar el laboratorio. La conexión con los clientes y las personas que nos visitan cambió, las interacciones y momentos que se crean en el espacio nos ayudó a abordarlo desde otro lugar.


¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La idea de siempre ofrecer el mejor servicio posible y seguir mejorando en el proceso. Los procesos de laboratorio son algo que a ambos nos apasiona y al paso del tiempo hemos aprendido sobre tiempos, química, scanners y demás elementos técnicos. Pero también hemos aprendido sobre la comunidad que se crea alrededor de la fotografía, una comunidad muy grande y que cada vez crece más con gente muy interesada en aprender. A ambos nos gusta poder platicar con las personas, resolver dudas de los temas que tenemos conocimiento y poder formar parte de esto.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Hay muchos proyectos que nos inspiran un montón, desde laboratorios, galerías, espacios culturales. Puedo mencionar algunos que por labor o estética nos han inspirado muchísimo y sobre todo forman una comunidad que es de las cosas que más nos interesa. En Monterrey hay algunos proyectos que nos gusta la manera en como abordan con las personas que les visitan como Pareidolia, Uncultured, El Dorado y los demás laboratorios que existen aquí, que hacen parte de una labor importante. De otros lugares también tenemos muchas inspiraciones como ChinoLibros en cdmx, Carmencita en España, Analogue en Países Bajos, Thefindlab en Estados Unidos entre muchísimos otros proyectos que nos inspiran.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Siendo optimistas me encantaría hacer una exposición fotográfica con Sakiko Nomura, es una de mis fotógrafas favoritas y poder formar parte de una exposición en colaboración con ella, en el laboratorio, con la gente que nos visita y en mi ciudad es solo una idea que me gustaría sucediera.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Quizá algunas personas saben, pero todos los dibujos de Aborigen y sus personajes los ha hecho Joel, uno de nuestros mejores amigos. Desde que inició el proyecto nos ayudó a crear esas imágenes y en el laboratorio hay varios de sus dibujos enmarcados y colgados en las paredes. Muchas personas se paran frente a ellos a verlos y leer lo que dicen, es lindo poder tenerlos en el laboratorio y ver cómo la gente se ríe con lo que lee en los dibujos.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Creo que en Aborigen he escuchado muchas veces el Long Season de Fishmans, me gusta pensar que si el proyecto fuera un disco sería ese, me gusta la vibra relajada del espacio y de cierta manera creo que se relacionan, logran convivir fácilmente en el mismo lugar.
Respuestas por Fernando Estradas, co-fundador de Aborigen Film Lab.

Laboratorio de fotografía análoga
15 de mayo 1022, Centro
Monterrey, Nuevo León, México
