Foto Hércules

¿Cómo nació el local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Foto Hércules nació cuando Andrés conoció a Pablo y coincidieron en el sueño de tener un laboratorio analógico, y en el deseo de hacer las cosas bien de forma transparente. Desde el principio quisieron tomarse el tiempo de atender ellos mismos a los clientes y resolver todas sus dudas, tanto del proceso y del resultado. Dar una atención uno a uno, siempre pensando en la satisfacción de quien confía su trabajo en nosotros. Hoy hemos buscado replicar esa atención personalizada y atención al detalle en todo lo que hacemos, y cuando fallamos, reconocerlo, comunicarlo y repararlo con el cliente. 

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Mon: de espacio, disfruto rev; me encanta revelar a mí.

Toral: las dinámicas grupales son las que más disfrutamos del espacio, las conferencias o pláticas que tenemos.

Vera: definitivamente es estar rodeada de personas increíbles, hacen que mi curiosidad está al mil todo el tiempo, incluyendo a las personas con las que interactúo en mi día a día siendo de atención. Considero que he aprendido mucho, ya solo falta que se me quite el síndrome del impostor, jeje. Disfruto mucho el espacio, es super cozy, me gusta cuando llueve y Mon y yo nos hacemos bebidas calientes, o hacer jam y stalkear el Spotify de lxs demás, o cuando Felipe está extra needy ????

Isao: el rato después que termina la junta matinal, es un momento de calma antes de empezar a chambear.

César: Explorar nuevos rollos o procesos para descubrir la mejor manera de sacarles el mayor provecho para poder compartirlo. 

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Nuestra exposición fotográfica conformada por los que trabajamos en Foto Hércules o el saludar a cualquiera de nuestros dos perritos: Batman y Felipe.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El crecimiento que hemos tenido y cómo seguir procurando la misma atención y calidad ahora en dos sucursales. Hemos tenido que crear áreas y estructuras internas para seguir garantizando un buen funcionamiento. Antes tres personas hacíamos todo. Ahora contamos con quince personas con funciones y responsabilidades diferentes. Hemos tenido que reinventarnos constantemente, nunca dejamos de hacerlo. Nadie te enseña a poner un laboratorio desde cero.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Siempre hemos querido ser transparentes y sinceros con los clientes, que se sientan con la libertad de preguntar sus dudas y que tengan la seguridad que les vamos a ayudar. Nos preparamos arduamente para eso, la atención personal a cada uno y de sus intereses es lo más importante para nosotros.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y porqué?
El episodio 7 de la temporada 2 de The Bear “Forks” nos inspira mucho. Uno de sus personajes encontró propósito en dar lo mejor de sí en cada pequeño detalle porque eso construye una experiencia única para el cliente. Esa idea lo despierta: no importa qué tan simple parezca la tarea, hacerlo lo mejor posible puede cambiar vidas. Nosotros tomamos cada rollo como una oportunidad para demostrar que un buen servicio y el cuidado pueden marcar la diferencia y hacen sentir especial a cada persona que confía en nosotros. Nos emociona la suerte de servir a lxs fotógrafxs de México. Todos los días aquí es el maldito Super Bowl. Todos y cada uno de los rollos que nos dejan son nuestro Super Bowl.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos encanta invitar a fotógrafos a que registren el espacio, normalmente invitamos uno cada año. Disfrutamos ver cómo diversas miradas ven distintas cosas de él y de nosotros. 

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Nuestro sillón rosa nos ha acompañado desde el principio. Originalmente era parte de una sala con el concepto que la recepción siguiera manteniendo las vibras de un departamento, como lo era el primerísimo local. Con el tiempo hemos tenido que ir modificando el espacio y la sala ya no existe. Nos dolió sacrificarla pero fue en pro de mejorar nuestra atención al cliente y mitigar posibles errores. Y a pesar de todo, el sillón rosa sigue aquí, siempre lo estará. 

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
No podríamos ser otra ciudad que no fuera CDMX. Venimos de todas partes de esta ciudad y nos reunimos todos los días para trabajar, celebramos esa diversidad de contextos en movimiento. En Foto Hércules, todos son bienvenidos y agradecemos recibir rollos de todos los rincones de esta ciudad y del país. Como la CDMX, estamos siempre en constante cambio con muchas diferentes piezas en movimiento que nos conforman.

También podríamos ser Travelling Without Moving de Jamiroquai. Influencias de un alma vieja, pero con muchas ganas de bailar.

Respuestas por César Camacho, marketing, divulgación y comunidad analógica en Foto Hércules.