2008

22 marzo, 2020

Aquella tarde nos acostamos en la cama de tu hermana, recuerdo que no parábamos de reír y eran esos primeros momentos donde nuestra relación comenzaba a hacerse real. Yo no lo podía creer, estaba con la morra más bonita de la escuela (así te vi siempre) tirados boca arriba, con la luz apagada, escuchando música y no dejábamos de platicar; siempre platicamos mucho y siempre reíamos mucho, siempre decíamos que antes que novios, éramos muy buenos amigos; qué cagado que ahora no hablemos para nada. Hace como un año te escribí porque había soñado contigo y no me contestaste, creo que fue la primera vez desde que te conozco que no lo haces así que no lo volví a intentar. Regresó mi memoria a esa noche, entre risas, abrazos y besos escuchamos «sweet jane» de cowboy junkies. Siempre te recuerdo cuando escucho esa canción. Qué cagado que ahora no hablemos para nada.

Fotografía por Jocelyn Catterson

por

Hago dirección de arte y sistemas de comunicación visual. Mi trabajo refleja mi visión sobre el diseño.

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