¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Desde hace un par de años estoy casi a tiempo completo con la tesis de maestría y haciendo las ilustraciones correspondientes. Sin embargo, por tiempos he estado escribiendo y dando forma a diversos libros álbum que quiero desarrollar, eso me permite seguir experimentando continuamente.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Ha sido un proceso muy interesante porque en el camino encontré que existen muchas formas de crear narrativas, no solo las que podríamos llamar convencionales, lo que también incentiva a la experimentación continua.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Desde hace muchos años la muerte ha sido un tema que me es fascinante. Mi proyecto de tesis es un ensayo visual de Pedro Páramo por lo que he explorado el tema de la muerte desde otras perspectivas. En la novela se presenta de muchas maneras, una de ellas es la ausencia del tiempo, y cada personaje muere de distintas maneras no solo literalmente. Por ejemplo, en Juan Preciado muere la esperanza, en Susana San Juan muere el amor, en Pedro Páramo la cordura. Hasta Comala se vuelve un fantasma. El estar consciente de la muerte me ha ayudado a disfrutar más la vida y las cosas que pasan, así sean en detalles pequeños del día a día.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Aunque en ese momento no era consciente de eso, relacionaba mucho la música de Chavela Vargas con la atmósfera de Comala. A veces me ponía a escucharla y, si bien no es el tipo de música que me gusta, realmente me sensibilizaba a la hora de dibujar, pensaba que ella podría ser el soundtrack de la novela.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Creo que a mantener la confianza en mi trabajo. Me entra el miedo (creo que hasta cierto punto normal) de enfrentarme a la hoja en blanco y pensar si seré capaz de resolver esa ilustración y eso me atrasa en tiempo. Hay veces que pierdo no un día, sino hasta una semana o más. Es algo que estoy trabajando a diario para mejorar la confianza en mí y en mi trabajo.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
No voy muy seguido a restaurantes, pero hace unos meses me llevaron a uno que se llama Papalotl en la plaza de Loreto y Peña Pobre, donde era la fábrica de papel. Yo pedí fruta con yogurt y miel. Muy rico.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
No lo sé, pero en el soundtrack deben estar sí o sí Hendrix, Cornell, Layne, Cobain y Billie Eilish. Creo que Chris Cornell y Billie harían algo muy interesante, por lo que la película trataría de la búsqueda de un lugar en el mundo.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Por el momento no he hecho colaboraciones con nadie, pero siempre estoy abierto a hacerlo, ya sea ilustrando o dando talleres.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar
Hay muchísimos, pero quienes me inspiraron a ser ilustrador son Manuel Monroy, Gabriel Pacheco y Jesús Cisneros. Después conocí a muchos más que me inspiran como Juan Palomino, Javier Zabala, Luis San Vicente, Santiago Solís y Wolf Elbruch. Todos tienen en común un manejo de la narrativa extraordinario, además de un increíble uso del color y la técnica.

