Tan cerca de mí pero a la vez tan lejos

Nunca he entendido cual debe ser el objetivo que tengo que alcanzar en estos últimos años. Mi trabajo y las rotundas desveladas me hicieron olvidar el sentido de despertar con una sonrisa; realmente no quiero sonar como tonto, pero estoy seguro que no soy el único que se siente así.
Reflexionemos. ¿Despertar y levantarte de la cama acaso puede ser un sinónimo de vivir? Sabemos concretamente que vivir representa el solo hecho de respirar, tener un consciencia respecto a nuestra fisiología, de nuestros ideales y nuestras necesidades capitales  que son prácticamente lo más relevante de nuestra existencia. Pero ¿qué sucede con nuestras condiciones existenciales? estoy seguro que en la escuela nunca me hablaron de eso. Solo dijeron algo como «debes trabajar y tener dinero para mantener una gran casa y una linda chica» pero, ¿mi existencia?, es claro que la biología y algunas otras ciencias pueden responderme varias dudas pero hay algo más a fondo de lo que estoy seguro que ellas respectivamente no pueden hablarme. Para ello tuve que recurrir a Sartre y el existencialismo, aunque quedé más deprimido de lo que estaba.  Si la filosofía, las ciencias, la literatura y algunas otra artes son una condición para entender la vida, no entiendo el porqué del hueco que tengo que cargar todos los dias. No quiero se exagerado tampoco, el hecho de que saliera de una puta relación no significa que no valore esas tardes con mi familia, pero quiero ser claro, la vida per se es muy interesante, aburrida, dolorosa, extraña y cómica.

Espero que cuando regrese la conexión a internet recuerde todo este monólogo, o al menos trate de desapegarme del mundo un poco más.

Fotografía por Nastya Pestrikova