Sunflowers for spring

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
El año pasado autopubliqué mi segundo fotolibro, Sunflowers for Spring. Es un proyecto fotográfico que reflexiona sobre el tabú que rodea al duelo y al sufrimiento mental.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Las cosas buenas toman tiempo. Soy una persona a la que le gusta ver resultados rápidos, o al menos solía serlo. Trabajé en este proyecto durante cuatro años; al principio estaba muy estresada porque no podía ver el resultado final. Por suerte, tuve un gran mentor que me convenció de que, si seguía trabajando y fotografiando a mi manera, algo terminaría surgiendo. Con el tiempo, empecé a disfrutar del proceso y aprendí a confiar en él. Después de unos años, comencé a notar un hilo conductor que conectaba todo el trabajo. De repente, fotografías que había tomado tres años antes cobraron más sentido al combinarse con imágenes más recientes.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
El tiempo, el cambio, el amor y la esperanza son temas centrales en este proyecto. A menudo me sentía abrumada por una mezcla de emociones opuestas. El proyecto es muy personal: reflexiona sobre la pérdida repentina de mi padre, que se quitó la vida el primer día de primavera, hace 11 años. El sufrimiento mental es un tema pesado, pero también quiero crear imágenes que transmitan esperanza y reconocimiento. No se me dan muy bien las palabras, por eso intento comunicarme a través de mis imágenes.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Aftersun (2022) es una película sobre una niña, Sophie, que recuerda unas vacaciones de verano que pasó con su padre cuando tenía 11 años. Mientras disfrutan de pequeñas aventuras juntos y ella graba momentos con una videocámara, aparecen sutiles grietas que revelan que su padre lucha contra la depresión y un conflicto interior. Ya de adulta, Sophie reflexiona sobre esos recuerdos y los fragmentos de vídeo, intentando comprender más profundamente a su padre. La película combina la nostalgia con una silenciosa sensación de pérdida, mostrando cómo los recuerdos dan forma a la manera en que sostenemos a quienes hemos amado.

Esta película, de algún modo, me inspiró a utilizar material de archivo de mi padre, que solía filmar todo el tiempo con su videocámara. Encontré una caja de viejas cintas de vídeo que nunca había visto antes. Al inicio de este proyecto repartí, semillas de girasol entre los amigos de mi padre. Elegí los girasoles de forma muy intuitiva. Creo que se ven esperanzadores, luminosos, grandes y frágiles, igual que mi padre. Tres años después, vi las cintas de vídeo perdidas durante tanto tiempo. Sin saberlo, él nos había filmado mientras pintábamos girasoles. Para mí, el círculo se cerró.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Como intento seguir trabajando en analógico en una época en la que todo tiene que suceder lo más rápido posible, cumplir con los plazos puede ser un desafío. Este proceso lleva mucho más tiempo que la fotografía digital. Pero, una vez más, las cosas buenas llevan tiempo.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Para el aperitivo, iría a tomar una buena copa de vino a Winebar ONA, en Gante. Para cenar, sin duda elegiría un restaurante italiano y probablemente pediría algo con pulpo y pasta. Podría comer pasta todo el tiempo.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
El mes pasado visité la exposición final del Centre Pompidou en París, que cerrará por reformas durante cinco años. Uno de mis fotógrafos favoritos, Wolfgang Tillmans, presentaba una gran retrospectiva, en la que combinaba su fotografía con material audiovisual. El vídeo que más me llamó la atención parecía banal a simple vista: unos guisantes hirviendo en una olla. Sin embargo, los guisantes revelan un movimiento rítmico en el agua y una sensación de solidaridad entre las formas. Al centrarse en estos pequeños detalles de la vida cotidiana, la obra explora la formación de la comunidad.

La elección de la banda sonora aporta una vibra diferente: Le Vent Nous Portera de Noir Désir. La canción sugiere que todo —nuestros momentos de alegría, nuestras luchas, incluso nuestra propia existencia— es temporal y, eventualmente, será llevado por el viento. Transmite una aceptación agridulce de que el cambio, la pérdida y la impermanencia son naturales.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Lara Gasparotto es una fotógrafa belga que descubrí durante mis años de estudiante. Me enseñó que la fotografía no tiene límites. Fotografía su entorno y a sus amigos, imprime sus fotos en papeles que encuentra en mercadillos o que ella misma colecciona, y dibuja o pinta sobre sus imágenes. Me hizo darme cuenta de que no hay reglas y que no es necesario buscar muy lejos para encontrar inspiración.