¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Siempre me han llamado mucho la atención las técnicas artesanales y la importancia de mantenerlas vivas a través del conocimiento generacional, por lo cual estuve unas semanas en Oaxaca y San Luis Potosí visitando algunas fábricas de mezcal, y tuve la fortuna de fotografiar a los maestros mezcaleros en todo su proceso.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Aprendí que todo tiene su propio tiempo. Los maestros mezcaleros no miden el tiempo con un reloj, sino con la sabiduría que la naturaleza les ha dado. No se debe anticipar ni aplazar; es cuando debe ser.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
La idea de que cientos de años atrás algún curioso empezó experimentando con fermentados y, muchos años después, se fue refinando ese experimento hasta llegar a nuestro paladar.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Popocatépetl, de Liliana Felipe y Jesusa, fue una canción que puso una amiga durante el viaje en el automóvil, y tuvimos un momento de risas incontrolables. Por supuesto, por efectos del mezcal.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Adaptarme a nuevas narrativas visuales. El universo cinematográfico cuenta con diversos recursos para mostrar emociones e ideas, las cuales resultan complejas de transmitir en una imagen fotográfica. Tales limitaciones pueden dificultar el proceso creativo; sin embargo, también pueden ser un reto, es decir, utilizar creativamente tales limitantes para retratar de manera profunda a la persona o situación que tengo frente a mí.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
El Habanero Negro, en Guadalajara. Lo primero es pedir un chejuino (bebida ancestral de fermento de maíz mezclada con cerveza) y, ya que mareaste el hambre un rato, te pides un taco Lyn Mei y un platanucho. Vas a bailar de alegría.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Cuando fui calamar, con música experimental de Aphex Twin.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Robin Schwartz: admiro su delicadeza al retratar la conexión y el amor que puede existir entre humanos y animales.
Rodney Smith: por crear universos surrealistas de una manera muy minimalista y elegante, limitándose a la imagen monocromática.

Cinematógrafo documentalista y fotógrafo nacido en Guadalajara. Dirijo el Archivo fotográfico José Hernández-Claire junto con mi hermana Úrsula y Sergio Garibay. Me gusta mucho acampar y contemplar la naturaleza en sus diferentes horarios del día. Co-fundador de Penumbra, un cuarto oscuro abierto al público para que vivan la magia de lo que sucede ahí adentro.
