¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Con mi amigo Omar en Burnout Records, estábamos viendo el espacio del local en el patio trasero de una casa del Centro Histórico. Había un pequeño nicho vacío y me dijo “oye y, ¿por qué no pones una barra de mezcal ahí?” De eso han pasado siete años y medio.
¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Armar la nueva selección editorial, usualmente la hacemos una vez por mes, seleccionamos entre poesía, ensayo, novela y cuento, ese proceso lo disfrutamos mucho.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Tenemos una biblioteca literaria que se ha armado gracias a la donación de varixs escritorxs, y poetas muy queridxs.
¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El desafío principal es cómo seguir vigentes vendiendo libros en esta era digital, si bien la sobre oferta de streaming está obligando a las casas productoras a voltear a ver a los libros como principales generadores de historias, eso no ha impactado tanto en la venta de libros ni en la generación de nuevos lectores.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Una entrevista que le hacen a Ignacio De Alba que dice “anarquismo es poner bibliotecas”. Creemos que son espacios importantes para que el tejido social se refuerce y se pueda armar una comunidad alrededor.
¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
El proyecto de Casa de Lago UNAM, la manera en la que hacen gestión cultural es bastante admirable.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
¿Así como carta a los reyes magos? Estoy entre Mariana Enríquez y Camila Sosa Villada. Con Mariana Enríquez haríamos una invocación con varios magxs iniciadxs y después una lectura de horror. Con Camila Sosa una sesión con mezcal y boleros de amores que no se dieron y luego una puesta en escena de su última novela tesis sobre una domesticación.
¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
El mezcal que vendemos viene de Matatlán, Oaxaca y antes el maestro mezcalero, el señor Joel, no tenía cuenta de banco para que le depositara lo del mezcal, y le mandé el dinero por Correos de México escondido en libros. Tuvimos un bellísimo diálogo epistolar por seis meses hasta que su esposa Ermelinda sacó su cuenta en Coppel, ahora ahí le deposito.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Si fuera un disco ahora mismo sería el disco de Alabaster Deplume “Come with fierce grace”. Si fuera un libro, me gustaría que fuera algún libro de poesía de Ismael Velázquez Juárez.
Respuestas por Joselo Montes, fundador de Submarino.

Libros y mezcales | Talleres y presentaciones
Adentro de la CCC (Central de Cultura Compartida A.C.)
Querétaro, Querétaro
México
