Son/aja(r)

6 mayo, 2019

Otra noche que traerá un día entero de espera, de ilusiones rotas, de promesas descompuestas que se pudren en mi boca. Los gusanos caen al suelo e intento tragarlos nuevamente, ya no hay donde guardar tanta amargura.

Te vas saliendo de mi sistema, sí, por fin encuentro razones de peso, por fin veo… Al fin me planto frente al espejo y veo todas las heridas. Al unísono comienzan a sangrar y digo: «¡Basta!» aunque siga arañando mi carne mientras me miro a los ojos y grito.

Estos no son mi ojos, este no es mi rostro, han pasado miles de daños para ellos y me desconozco. Quiero seguir desprendiendo todas las capas que me esconden de mí misma. Quiero arrancarme la piel a tajos para ver de nuevo mi rostro, mi sonrisa.

He aprendido a dejar de lado el color y el sonido que me hacían sentir tranquila, hoy solo perturban. Mis sentidos no aguantan otra sobrecarga- Mis vicios ya no lloran tu ausencia. Mis latidos ya no vibran en tu sintonía.

Mi garganta esta lista para gritar fuerte, mis alas se fortalecen y mis pies no paran de dar pasos en sentido contrario. Basta ya de aferrarme y perderme, basta ya de perderme por retener.

Fotografía por Lars Wastfelt

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