RENOcafé

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
RENOcafé nació con la idea de ser un punto de encuentro para la comunidad creativa de Cancún, en donde se puedan gestar nuevos proyectos y amistades, aprovechando el potencial del entorno, y de todos (artistas, arquitectos, diseñadores, chefs, fotógrafos, etc). Todo esto ofreciendo un rato agradable, con café de buena calidad, panadería hecha en casa, fermentos y desayunos ricos.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Nos encanta tener la oportunidad de conocer y platicar un poco con algunos de nuestros clientes, con quienes solemos tener muchos intereses en común y conversaciones muy interesantes. También hemos disfrutado mucho el recibir a turistas que se hospedan en la zona centro de Cancún saliendo del cliché del turista que normalmente llega al All Inclusive y en cambio busca más una experiencia auténtica y local. Por el lado de cocina y barra disfrutamos mucho el experimentar y crear nuevos productos de temporada como, bebidas, panadería y platillos nuevos.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Una kombucha hecha en casa, un filtrado de café Mutante, un roll de canela laminado y unos chilaquiles con castacan o unos huevos turcos.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
La ubicación fue un factor con el que creímos que batallaríamos, porque no estamos sobre una avenida principal sino en una calle principalmente residencial, pero este factor le ha dado a la cafetería una vibra especial. Además hemos descubierto que esta zona tiene un valor especial para los locales pioneros en la ciudad.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Principalmente crear un espacio en el que las personas puedan pasar un rato agradable y memorable ya sea en su viaje o en su cotidianidad. También creemos que es importante que Reno tenga la esencia cancunense, que puedan vincular Reno y Cancun fácilmente.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspira la escena artística local, somos creyentes que en comunidad se pueden construir proyectos más sólidos y trascendentes. Artistas como Hecho en Cancún, Alex Lechuga y Elena Caltz, y lugares como el taller de cerámica Lodoso y la chocolatería Ki’Neek’, que están haciendo las cosas particularmente bien.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Sería un sueño colaborar con Noma y hacer una cena en conjunto, nos ha inspirado mucho su trabajo en el mundo de los fermentos, la forma en que ha estandarizado y acercado a los cocineros los procesos para preparar kombuchas, kojis y vinagres caseros, así como su acercamiento a los ingredientes y a la cultura gastronómica local con sus pop-ups en diferentes partes del mundo. También nos encantaría crear un nuevo proyecto de la mano de la chef Daniela Soto-Innes: nos gusta mucho su estilo de cocina y su sensibilidad hacia lo artístico.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Los libros y vinilos que tenemos a disposición en la cafetería para que los clientes lean y escuchen tienen un gran valor sentimental, los hemos ido juntando en viajes que hemos hecho durante un par de años. Los libros principalmente son de viajes y de cocina, y vinilos tenemos una variedad que va desde una colección muy completa de Taylor Swift hasta artistas locales de Japón.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería sin duda el Cancún contemporáneo, un Cancún que celebra su cultura formada por personas de toda la república que han llegado para aportar a esta nueva identidad.

Respuestas por Juan Esteban Rodríguez Buitrón (chef y propietario) y Alejandra Ponce de Leon Arias (gerente y propietaria).