Que sea con mi banda favorita

Hoy se cumplen dos meses que termino mi última relación, mi exnovia me ha engañado con un tipo que decía ser solamente su amigo, que carajos, mientras pudo haberme dicho que el sexo conmigo ya no era satisfactorio, prefirió citarse con en él, en un motelucho, pero tal vez la culpa fue mía por haberla seguido cuando me dijo que visitaría a si abuela enferma, pero carajo, ella ya no tenía abuelas.

Trabajo como mesero en un restaurante a dos cuadras del centro; la semana pasada entro una chica nueva, su nombre es Zoé; comencé a hablarle y coincidimos por el gusto a the neightbourhood y entre otras bandas, nunca hablamos de mi relación pasada ni de alguna de ella, solamente gustos cotidianos.

Nos logró comprender como pasó, pero hoy me encuentro con ella afuera de un hotel, me siento sumamente excitado y al parecer ella igual, estamos en el carro y ella comienza a acariciar levemente mi pierna derecha, mi dice suavemente en el oído – Entremos ahora, que la noche será corta, y quiero besar cada rincón de tu delgado cuerpo.

Entramos a la habitación del hotel, estaba sumamente caliente, me senté en la orilla de la cama, volteé a ver todos los espejos y solamente la veía a ella de pie, completamente vestida, se agarraba el cabello y me veía fijamente en los ojos, siento mi pecho reventar de tan excitado que estoy.

-La música mejora todo, el día, tu estado de ánimo, el sexo. – dijo ella mientras colocaba su celular reproduciendo A Little Death de The Neigtbourhood.

Se acercó lentamente a mí, me tomo del cuello y aventó contra la cama mientras se montaba sobre mí, comenzó a besarme lentamente, sentía su lengua demasiado caliente, eso me excitaba demasiado, siguió besando mi cuello y clavículas, mientras me quitaba mi camiseta; le desabroche cada botón de su camisa negra y descubrí su sostén de encaje color vino, me seguía besando y me pidió que le desabrochara el sostén y la tocara, lo hice suavemente con las puntas de los dedos, después comencé a lamer lentamente cada parte de sus pezones rosados, lo cual le provocaba suaves gemidos, en verdad que nunca antes me había sentido tan excitado.

Comenzó a desabrocharme el pantalón y a bajar lentamente mi bóxer, la detuve cuando llegaron a mi rodilla, me quité los tenis y calcetines mientras ella simplemente se dejo caerla la falda larga que llevaba puesta, el conjunto de lencería se le veía preciso, como si hubiese planeado este resultado de una cena juntos; se recostó sobre la cama y me pido que la termina de desnudar, lo hice y comencé a besar su pie derecho, cuando lo hice sentí un vacío en mi pecho que me ponía aún más caliente. Baje besado cada parte de sus blancas piernas hasta llegar a su entre pierna, inicie lamiendo suavemente sus muslos y poco a poco jugué con mi lengua mientras ella movía suavemente la cadera de lo excitada que estaba, me tomo de la cara y me jalo hacia ella, me brazo con sus piernas y le dije- La noche no será suficiente, me hace falta una vida para conocer cada rincón de tu cuerpo y tus deseos, pero esta noche comenzara esta vida de lujuria y amor entre nosotros.

Copulamos, pero ahora todo fue distinto a comparación de otras veces con otras mujeres, ahora es distinto, ya no tengo ganas de conocer otro cuerpo, ahora aquí pertenece mi ser, ella me abraza mientras fumo un cigarrillo en la cama, su olor me encanta, me sigue volviendo loco, creo que nunca imagine que aquella chica que comenzó a trabajar conmigo, después de haber follado, se volviera tan importante para mí.

Llego la hora de salir de la habitación, ya amaneció y tenemos que ir a trabajar, mientras nos vestimos ella me dice con una voz muy tranquila – Lo que ha pasado, ha sido único, no desearía conocer otro cuerpo que no sea el tuyo, desearía vivir contigo y conocernos cada día más mientras follamos escuchando nuestra banda favorita.

Fotografía por Eduardo Pedro Oliveira

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *