¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Un día Leonardo invitó a Sergio a revelar unas fotos a su casa, al cuarto oscuro que pertenecía a su papá, el fotógrafo jalisciense José Hernández Claire. Después de unas chelas y habiendo Sergio vivido el proceso por primera vez, ambos coincidimos en que era una lástima que los cuartos oscuros son cada vez más escasos y se encuentran en espacios privados. Así, quisimos abrir un espacio de encuentro para fotógrafxs, un cuarto oscuro siempre disponible para quienes quisieran aprender a revelar y ampliar, un lugar para compartir conocimiento y que permitiera contagiar la pasión por lo análogo.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Sin duda la tarde es el momento en el que el Penumbra adquiere su mejor personalidad, cuando la ciudad empieza a calmarse, el sol comienza a bajar y el espacio se llena de una una luz suave que entra por el ventanal. Nuestra azotea también es un gran escenario para puestas de sol, conversatorios, proyecciones y para echar chela durante las exposiciones.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Sin duda el cuarto oscuro es el corazón de Penumbra, y es el espacio que más atrae a quienes nos visitan, muchas personas nunca han entrado a un cuarto oscuro y solo lo han visto en películas. Cuando entran y se exponen a la calma bajo la luz roja, todos experimentan una sensación que nunca habían experimentado.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
En un mundo donde lo digital está al alcance de todxs y economizar tiempo es lo más importante, transmitir la pasión por el proceso, por la paciencia y por la práctica de lo análogo ha sido todo un desafío. Sin embargo, una vez que lo vives, te das cuenta de que además de alcanzar resultados que de otra manera no lograrías, es un proceso que se disfruta y que hasta es terapéutico. Así es como la gente que ha aprendido a revelar en nuestros talleres, regresa para revelar sus rollos por su cuenta en nuestro cuarto oscuro.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Tenemos la convicción de que los procesos análogos tienen mucho que enseñarnos todavía. Parte de nuestra inspiración viene de compartir el legado fotográfico que nos heredaron por un lado el fotógrafo José Hernández Claire, padre de Leonardo, y el arquitecto Salvador de Alba, abuelo de Sergio, ambos apasionados por la fotografía y quienes tenían su propio cuarto oscuro en casa.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Además de José Hernández Claire y de Salvador de Alba, Penumbra está inspirado en los proyectos tapatíos que buscan reunir fotógrafxs y preservar la práctica de la fotografía análoga: Hilitos, Filmamento, Khaos, Foto Mercado, Colectivo Mirada Tapatía, entre otros.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos gusta mucho lo que hace el proyecto Sales de Plata en Madrid. Si pudiéramos colaborar con alguna persona, nos gustaría hacerlo con Cristina García Rodero, fotógrafa documental, ya que nos inspira mucho su precisión y detalle al momento de ampliar y nos encantaría aprender de ella.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Cuando empezamos Penumbra, teníamos todos los instrumentos del cuarto oscuro, pero ningún mueble. Todos los muebles que tenemos en el espacio, los encontramos en el bazar del Padre Cuéllar o inclusive los rescatamos de la basura para restaurarlos y darles una segunda vida. Encima el piano eléctrico que tenemos en la entrada, tenemos un libro que no sabemos como llegó ahí, es de 1923 y se titula “Iglesia y Feminismo”. No lo hemos leído pero nos pareció muy random y lo conservamos como curiosidad.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
“Kind of Blue” de Miles Davis. No hay mejor inspiración que el jazz para estar trabajando en el cuarto oscuro.
Respuestas por Leonardo Hernández y Segio Ruiz Velasco, fundadores de Penumbra.

Cuarto Oscuro | Taller fotográfico | Comunidad
Simón Bolivar 446, Americana
Guadalajara, Jalisco
México
