Para Aleph

¿Cómo nació esta canción: con una imagen, una frase, una melodía o algo más?
Escribí esta canción cuando murió mi querido amigo Aleph Castañeda, una de las personas por quienes toco el contrabajo. Su muerte fue muy inesperada y el primer luto importante en mi vida. Esta fue mi forma de entender ese momento. En aquella época yo estaba obsesionada con la astronomía y sus conceptos rondaban mi cabeza todo el día. La buscaba en la música y viceversa: consumía información y a su vez procuraba la música que me recordara sensorialmente a esa inmensidad, me provocaba sueños acerca del cielo nocturno. Este era un interés que también compartía con Aleph y cuando murió me encontré como muchas noches mirando el cielo desde las tejas y preguntándome a dónde se habría ido. Tuve la sensación nítida de que si Aleph pasaba sus horas pensando en el cielo como yo, él sin duda tenía una presencia en todos los sitios que hubieran poblado sus ideas. Este pensamiento cerca del de la teoría de la relatividad y el espacio-tiempo como un tejido continuo me llevó a entender por primera vez en el cuerpo el concepto de la eternidad, porque si el tiempo –así como los lugares– es transitable, no es posible decir que algo que ha existido alguna vez ya no existe. Escribí un texto que después musicalicé en su integridad para hacerlo una canción. Fue la primera vez que compuse algo en esa forma que más tarde me ha acompañado ya desde algunos años y se rige sobretodo por una pauta poética y textural. Hay partes en las que la armonía es indefinida y se conduce por las rutas de la melodía, otras donde la melodía es improvisada en las palabras y un color armónico, otras completamente abiertas. Son estructuras que están ahí para poder representar y atravesar la metáfora con libertad.

¿Quiénes trabajaron o colaboraron en esta canción y cómo contribuyeron a su creación?
La canción la compuse con el contrabajo y tuve la fortuna de tocarla con varios músicos antes de encontrar esta versión de vuelta solo con el contrabajo y un pedal del loop, que se volvió para mí la esencial y representativa. Más tarde, cuando trabajamos en mi disco (que está por salir) con Michael League, él agregó esos moogs maravillosos, hizo la ingeniería de audio y propuso decisiones para la captura de sonido en la producción que resultaron aciertos conmovedores.  

¿Cuánto tiempo tardó en tomar su forma final?
Escribí la canción hace 11 años, cuando tenía 19. Es la canción más vieja de las que he escrito que toco todavía. También fue la primera canción que arreglé para esa configuración con contrabajo y pedal de loop cuando hice mi primer concierto a solo y por eso le tengo un cariño muy especial, marcó un antes y un después para mí. La grabé tres veces antes sin liberarla (gracias Johan, gracias Louis y Hayden) y finalmente encontró su lugar el verano pasado grabando en la casita de Michael.

¿Hay alguna referencia o influencia directa (otra canción, libro, película) que esté presente en esta canción?
La teoría de la relatividad de Einstein, indirectamente. Por otro lado, aunque no sea una película tampoco, el ‘teatro con las luces apagadas’ se lo debo a mi mamá, a quien acompañé muchas veces en producciones de danza tras bambalinas. Ese momento de los teatros en la obscuridad para ensayos y pruebas de luz siempre me ha parecido de un misticismo casi atemorizante, en el que todo puede –y en efecto así sucede– convertirse en lo que sea. 

¿Qué otras canciones o proyectos vienen a continuación?
De momento cerrar y liberar este disco que es el primer LP de estudio que hago y me causa muchísima ilusión. En Abril vamos a presentar y grabar un proyecto de mis composiciones con una orquesta muy bonita en Portugal que se llama OJM, con algunos arreglos míos también. He estado escribiendo para algunos ensambles de música de cámara y hay más de eso en el panorama, me va a dar mucha ilusión compartirlo. En particular el año pasado escribí una pieza dedicada a Las Patronas de Amatlán de los Reyes y los migrantes centroamericanos que atraviesan México en tren para un quinteto de alientos llamado Dianto, que es uno de los proyectos más importantes y entrañables que he tenido en mi vida, este año van a estar de gira. Tengo muchas amigas y algunos amigos con quien es imperativo e inevitable hacer colaboraciones. También un par proyectos que se están cocinando para vivir también un sitio de interpretación de canciones amadas, mucho de música mexicana y latinoamericana. Siempre tengo muchas más ideas de las que puedo concretar y cada vez de disciplinas más variadas. Estoy por aquí escribiendo música, letra y dibujitos de a poquito; haciendo giras a solo y con mis ensambles, y aprendiendo a tocar, bailar y hablar la música de mi región, que es Veracruz.  

¿Con qué compositorxs, músicxs, bandas, productorxs y estudios te gustaría colaborar en un futuro?
Tereso Vega, Genevieve Artadi, Chencho Corleone, Lucia Fumero, David Haro, La Niña del Sud, Eloy Zúñiga, Ëda Diaz, Juana Aguirre, Jason Lindner, Miriam Reyes (poeta), Emmanuelle Lecomte, Silvia Pérez Cruz, Björk, Aaron Parks, Isabel Crespo Pardo, Gabriel Milliet, Alex Lázaro, Eve Matin, Diego Cerroblanco, La Surada, Arca, Raymundo Pavón, alguna orquesta sinfónica, Dimitris Papaiannou, Marius Troy, NDT, coro de voces masculinas, cualquier ensamble coral profundo–amo inmensamente las voces–, una orquesta grande de cuerdas, Kit Downes, Kae Tempest, Yorgos Lanthimos, ‘El Desierto, cualquier elemento cerca de Arvo Pärt, Tiny Desk, artistas/compañías de danza y teatro, y siempre mi trío Perselí con el que espero ver muchas cosas y envejecer. En modo manifestación diré que me gustaría mucho actuar en una película y hacer soundtrack para alguna. Quiero todo lo que es creativo, amoroso y sincero, por favor déjense venir.

Ahora estoy por hacer una sesión en Ciudad de México el 19 de febrero con unos chicos lindísimos y un concepto de inmersión muy especial para el público que se llama Somos Sessions*.

*Sobre el evento: Somos Sessions propone experiencias en vivo de formato íntimo, donde la primera canción de cada artista se escucha con antifaces. Cada sesión incluye un artista sorpresa que se revela hasta el día del evento. En esta ocasión, la artista compartirá escenario con una colega cuya identidad se dará a conocer durante la experiencia.