Hubo alguna obsesión, idea fija o imagen que guió el proceso creativo del disco, aunque no sea evidente para quien lo escucha?
Sí, curiosamente sin darnos cuenta, estuvimos incluyendo algunos elementos típicos de la música regional mexicana. Y fue divertido notarlo porque en el disco intento volver a mi niñez, buscando mis miedos desde la raíz. Yo crecí en Chihuahua, un lugar en dónde la música regional abunda, donde te encuentras a alguien en cualquier esquina cantando boleros, banda o corridos. Así que ya no era solamente en la lírica donde se reflejaba mi historia, sino también en la música.
En el momento que nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo, nos obsesionamos con que en cualquier canción, por más lejano que se escuche o se sienta, haya un elemento de la música regional.
¿Cómo fue el proceso de decidir qué canciones sí y cuáles no formarían parte del disco?
El disco comenzó siendo una historia “ficticia”, componiendo canciones desde distintos puntos de vista, que no necesariamente tenían que ser parte de mí. Las cosas cambian cuando escribo “colitaderana”, de donde saco el título del álbum “me da miedo ser feliz”. En ese momento todo cambió, descarté canciones y propuse una nueva idea para el álbum: hablar de mis miedos, concluyendo que a lo único que le tengo miedo es a ser feliz. Habían canciones que podían tener miedos que se encontraban y tuve que descartar una que otra. También hay miedos que podían lastimar a personas cercanas a mí, decidí descartarlas por que no era el momento. Cada canción habla de un miedo diferente, pero todos se conectan con el miedo a ser mi versión mas genuina, miedo a ser feliz.
¿Qué cambió en la manera de escribir, grabar o producir en este disco con respecto a grabaciones anteriores?
Lo bello del proceso de este disco es que lo trabajé con las mismas personas que me vieron comenzar. El disco está grabado en su mayoría con una interfaz básica desde el closet de mi departamento. Hay algo en grabar “sucio” que le da un toque más orgánico a lo que quiero compartir. También me di la oportunidad de componer algunas de las canciones con otros compositores, cosa que nunca había intentado. Creo que la diferencia más grande fue explorar otros géneros sin miedo a salirnos de el sonido que ya me “identificaba”.
¿Hubo alguna canción que costó especialmente terminar o soltar? ¿Por qué?
“colitaderana” y “tquiero” en general fueron muy sencillas de escribir y grabar pero complicadas de producir y mezclar por ser tan sencillas en cuanto a acompañamiento musical.
¿Qué rol jugaron la intuición y el error durante el proceso?
La música en sí es muy intuitiva. Al menos en mi caso, cuando trabajo una canción, ella misma me va diciendo qué camino tomar, qué es lo que le falta y qué es lo que le sobra. Pero el error es clave para encontrar el sonido o el sentimiento correcto, equivocarse es la parte más divertida. Hay veces que errores quedan en la versión final porque le dan un toque diferente (respiros, quebrada de voz, o acordes que no suenen “correctos”, etc). Pero a prueba y error es la única manera de llegar al final.
¿El orden de las canciones fue pensado como una narrativa? ¿Cómo se decidió el orden?
Hay dos partes en el disco, se divide en un antes y un después y el proceso de sanar en medio. La última canción que compuse fue “después” que abre el disco como el antes. Introduzco el álbum con “después (antes)” con una nota de voz que le mandé a Pau, mi prima, en el momento en que terminé de componerla. Se queda como nota de voz como señal del miedo que sigue existiendo, de una piedra sin pulir.
La primer parte del disco habla de mis miedos relacionados a mis inseguridades y frustraciones en cuanto a cómo me percibe el mundo exterior “colitaderana”, “hastalamadre”, “todo pasa”, “pa que”. En ellos cuento algo de mis miedos por perseguir mis sueños, mis miedos de ser mi versión más auténtica. Me presento más inmadura, con mucho dolor y trabajo que hacer.
El proceso de sanación viene siendo la parte de en medio. Aquí comienzo a ver la cosas desde otro punto de vista, me comienzo a permitir enamorarme de nuevo de mí misma y buscar el amor allá afuera. Reconozco lo que he vivido con “dejarte ir” y expreso mi miedo a volver a enamorarme en “el sillón”. Llega una persona que vale la pena, tanta que no quisiera lastimarla, pero me tengo que ir. Por perseguir mis sueños salgo del país y hay una barrera llamada distancia que nos iba a separar, pido perdón por esto con “tquiero”.
Llego a una realización de que quien quiera estar va a estar, una relación es de dos y me quito el miedo de amar completamente con “aquí cabemos”. Con “todo y nada” me despido de todo lo que alguna vez dolió: lo que fuí, dándole la bienvenida a lo que quiero ser.
“después” cierra el disco con una version más madura y completa de lo que realmente significa la letra de después. Hoy es lo único que tenemos, mañana no sabemos. Después el café se enfría, después parpadeas y ya pasaron 26 años de tu vida siendo alguien que no quieres ser. Después tus sueños se esfumaron y ahí quedaron, después te das cuenta que solo le tenías miedo a ser feliz.
¿Con qué compositorxs, músicxs, bandas, productorxs y estudios te gustaría colaborar en un futuro?
Tengo la bendicion de poder trabajar con grandísimos artistas pero, si algo que nunca quiero dejar de hacer, es soñar. Algunos artistas/compositores/productores que admiro y con los que me encantaría algún día trabajar (sin un orden en especifico): Silvana Estrada, Milo J, Guitarricadelafuente, Bratty, pablopablo, Natalia Lafourcade, Carla Morrison, Rosalía, Jon Bellion, Lizzie McAlpine, MARO.
Y algunos estudios serían Sonic Ranch, Panoram Studios, Abbey Road Studios.
Créditos Fotos
Fotografo: Roberto Panossian
Dirección creativa y styling: Paulina De La Paz

Beatriz es cantante, compositora e ingeniera en biotecnología originaria de Chihuahua, marcada por una vida guiada por expectativas. A través de su alter ego bpuntito busca re-conectar con su esencia y expresarse sin miedo.
