¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Últimamente he estado reuniendo imágenes que no fueron tomadas con la intención de proyecto, pero que comparten una misma atmósfera. Espacios habitados por lo invisible: un comedor con una lámpara cubierta por una sábana blanca, flores que no pueden tocarse, ventanas con plantas que resisten, y frases que aparecieron como ecos en imágenes antiguas. Más que construir una narrativa, estoy dejando que las imágenes se acomoden solas, como si buscaran consuelo unas en otras.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Desaprendí la urgencia de nombrar. He estado transitando momentos donde muchas cosas cambian -el cuerpo, los vínculos, el ritmo del tiempo- y me ha sido difícil asimilarlo todo. En lugar de resolverlo desde la urgencia, estoy aprendiendo a mirar desde ahí, desde esa niebla. A confiar en lo que se filtra entre imágenes también tiene valor, incluso si no se entiende del todo.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Persistencia, ternura, lo que queda, lo que no se dice. Me interesa esa zona intermedia entre lo que se fue y lo que aún habita. Como la nostalgia, que no es solo tristeza, sino también amor por lo que alguna vez estuvo.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Una canción que me ha estado acompañando mucho es Marked for Death de Emma Ruth Rundle. Tiene una intensidad contenida, como si algo se estuviera deshaciendo lentamente y aún así siguiera amando. Me hizo pensar en esa forma de belleza frágil. Y un libro que tengo cerca ahora mismo es “El arte de amar de Erich Fromm”, que llegó a mí como un regalo de alguien que valoro profundamente.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o su forma de trabajar.
Me inspira mucho el trabajo de Laura Makabresku. Sus imágenes tienen una sensibilidad que parece hablarnos desde el silencio, como si cada fotografía fuera una pequeña herida o un rezo íntimo. Me conmueve cómo logra construir un mundo tan melancólico y sutil sin necesidad de explicar nada, dejando que todo lo invisible se sienta.

Soy fotógrafa interesada en la melancolía como lenguaje secreto entre lo visible y lo que ya no está.
