La paz de cuatro cervezas y las tres de la mañana

3 abril, 2018

Vengo y me voy entre símbolos escritos coloreados con tinta que es más sangre
Volando con caótica expresión intoxicada en la carne en sustancia
Sustancial existencia manifestándose en esta carne
El orbe de la luna enterrado en mis venas y el venado se esconde tras los arbustos artificiales.
Transcurre la victoria del tiempo sobre nuestra condición
La victoria
Preso de los ojos y las sonrisas matutinas
Soñando sueños de oceánica turbulencia nocturna
Embrujo perpetuo mientras vuela el tecolote hacia la muerte apasionada en lujuriosa enfermedad postrada en el vacío
Esperando el rugir de las calles
Me pudro en un cansancio invisible que rebota en mis ojeras
Cantando sin razón azarosas palabras sobre moluscos
El dolor muscular en la columna me aleja de la juventud y vomito en la superficie de la mente
Hundido en un delirium tremens que me seduce desde los dedos hasta el cerebro
Las desagradables continuaciones del mundo digital también hacen sus estragos
Pero en fin, el fin
Siempre he existido en este páramo tenebroso
Madrugada que apesta a tabaco
Gallos en distantes acordes retumban en negro silencio
No, no no, se repite mientras un poema se repite en la inmensa noche
La música me navega a otras playas.

Fotografía: PJ Wang

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