La Casa Inundada

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio? 
Nació de la idea de hacer llegar libros raros, diferentes, de colección y difíciles de conseguir a lectores de distintas latitudes. Buscamos, desde el principio, dar ese otro lado del acercamiento del libro, como un hallazgo. 

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Principalmente, la búsqueda de los diferentes títulos, siempre es un gusto encontrar piezas que sabemos son especiales y que van a gustar al público lector.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
La sección de poesía. Para nosotros es un rincón especial, porque en los grandes establecimientos de venta de libros es difícil hallar variedad en libros de poesía y nosotros, como aficionados a ella, intentamos acercarla más a la gente. 

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Creemos que la adaptación a los distintos canales de venta en línea, dado que muchas veces la gente diversifica su forma de comprar libros. Determinados lectores pueden buscar por redes sociales y habrá otros que se sientan más cómodos eligiendo un sitio de venta fijo. Entonces, hemos tratado de lograr ese equilibrio de espacios que reúna a los lectores que buscan los libros que ofrecemos. 

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La idea de que los libros, muchas veces, son esos compañeros silenciosos que dan vida a un espacio. Y nosotros estamos complacidos de aportar en ello. 

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspiran las hermanas librerías de viejo, porque en cada una siempre hay un titulo especial, un librero qué revisar, colecciones que desconocíamos. El aprendizaje sobre libros nunca termina. 

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos encantaría organizar lecturas de poesía y cuento corto con los escritores jóvenes de distintos sitios del país. 

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Las fotografías que hemos encontrado dentro de los libros. Varias de ellas han suscitado ficciones sobre ese pasado que desconocemos pero que ya forman parte de nuestros libreros y, por lo tanto, de nuestras vidas. 

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería el cuento “La casa inundada” de Felisberto Hernández, sólo que en vez de agua, estaría llena de libros. 

Respuestas por Fernando Bautista, fundador de Librería La Casa Inundada.