¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
La idea inicial fue poner una tienda de crochet, pero aún es algo nuevo en la ciudad, así que para que tuviera más visibilidad decidimos aprovechar el conocimiento en café que tenemos y fusionarlo: café y crochet.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Disfrutamos mucho ver a un nuevo cliente, porque explicamos con amor cómo es el concepto y lo diferente que es.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Amamos compartir los métodos manuales con los diferentes granos de café que tenemos. La espera es una oportunidad para ver los proyectos tejidos.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Las medidas del café han sido un tema, porque en la zona se acostumbran medidas grandes, y al pensar en ofrecer las medidas tradicionales dudamos sobre si les gustaría a los clientes, pero tuvimos una respuesta muy positiva.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La esencia del lugar es “el café no debe ser complicado”. Tratamos de que sea una experiencia amigable conocer el mundo del café e introducir a los clientes a nuevas experiencias. Eso va a la par de que preparar café y tejer son un arte.
¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos enamoramos de las barras y cafeterías pequeñas de Querétaro, pensando en que no se requiere un lugar enorme para hacer comunidad. Nuestro espacio es pequeño, pero hemos compartido mucho.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos gustaría poder tejer un proyecto de la mano de Cielo Tejido. Su creatividad para apropiarse de espacios con su arte del tejido es impresionante, además de compartir el arte del tejido y brindar trabajo a grandes artesanas.
¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Hay un rincón donde guardamos peluches que nos han regalado o algún detalle que eligieron pensando en nosotros. Los consideramos nuestros amuletos de la suerte. Ese rincón tiene detalles que nos dan con buena intención y queremos creer que nos desean buenas vibras.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Si IRI Barra de Café y Crochet fuera una ciudad, sería Vancouver. Es un lugar donde conviven muchas culturas, así como en nuestros granos de café hay distintos orígenes y perfiles. Además, es una ciudad llena de arte y creatividad, algo que también vivimos en cada detalle de IRI, desde el crochet hasta la forma en que preparamos cada bebida.
Respuestas por Iris Escamilla Jiménez y Tomás Garza Amaya, fundadores de IRI Barra de Café y Crochet

Barra de café | Crochet
Miguel Hidalgo y Costilla 725, Centro
Lagos de Moreno, Jalisco
