Algún día vamos
a envejecer mi amor,
y no vamos a entender
el porqué tomamos anís esa noche, tantos porros,
el ir a “comer” al cine,
ni siquiera los amaneceres
en las calles de la ciudad;
nada de lo que hemos
hecho tendrá
mucho sentido,
y yo sé que de sólo
pensarlo sientes que
te falta el aire
tanto como a mí,
pero te juro que acepto
cualquier futuro en el que me
tomes de las manos y
me cuentes las cosas locas
que hacíamos como si no
las supiera,
y nos ríamos
como hacíamos en nuestros veintes
y si aún nos queda algo
de alma, llorar un poco,
y mirarnos en silencio,
y tal vez sentir que todo ese tiempo gastado
sirvió de algo.
Fotografía: Kevin James Neal

Escribo solo porque tengo mucho que decir y la vida es una conversación en donde todos hablan, pero nadie escucha.