¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Hace un par de años Daniel Bolívar y Alfonso Santiago abrimos Glaciar. Ambos somos diseñadores editoriales que vivimos y trabajamos en la colonia San Rafael en la Ciudad de México. Nos dimos cuenta que en nuestra colonia no había un lugar donde pudieras comprar libros de editoriales independientes, de escritoras mexicanas contemporáneas, de arte, fanzines y artículos de diseño e ilustración como stickers y prints.
Empezamos a conversar sobre la posibilidad de tener un espacio para circular nuestros proyectos y proyectos de amigxs que conocíamos por trabajar en diseño e ilustración en México. Queríamos que el proyecto se integrara a la colonia San Rafael y fue así como decidimos agregarle una heladería al proyecto, para convertirlo en un punto de encuentro más casual e informal.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Es muy gratificante escuchar que a la gente le gusta el proyecto, cuando disfrutan los libros, helados y publicaciones que vendemos. Sentimos que tenemos un impacto positivo en la vida del barrio.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
No pueden perderse nuestra mesa de novedades. Se sitúa en la entrada de la librería; acomodamos los libros recién llegados y siempre son proyectos que nos entusiasman. Cualquiera de nuestros clientes (nuevos y regulares) puede encontrar ahí una gran propuesta de lectura.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El mayor desafío es seguir trabajando como diseñadores independientes mientras manejamos la librería/heladería, pero ver a nuestros amigos y vecinos disfrutar el espacio hace que queramos seguir trabajando en él.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
El espíritu de Glaciar es el de compartir el trabajo de editoriales, autorxs, ilustradorxs y artistas que nos emocionan, y que más gente se acerque a ellxs.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Siempre pensamos en Other Books, and so, una pequeña librería que Ulises Carrión abrió en los años setenta para circular publicaciones de artistas, libros que escapaban a las clasificaciones y formatos habituales. Nos encanta que ese pequeño espacio que solo duró cuatro años se convirtió en un punto de encuentro de creadores de todo el mundo e influyó a generaciones de artistas. Cincuenta años después seguimos hablando de él.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
En Glaciar organizamos pop-ups con ilustradoras que admiramos y las invitamos a tomar el espacio por un día. Esto ha resultado en fines de semana colaborando muy de cerca con ilustradoras. Tenemos una lista larga de creadoras que queremos invitar, ya que actualmente en México la ilustración se encuentra en un gran momento.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Todos los libros tienen detrás a muchas personas que trabajan para que existan. Glaciar forma parte de esa comunidad que hace posibles los libros, por lo cual nuestros anaqueles están llenos de amigas, productoras, editoras, escritoras, libreras, distribuidoras y personas que son parte de la cadena del libro y nos gusta reconocer el trabajo de cada uno de esos agentes.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Nos gustaría que Glaciar fuera como un truco de magia en el que entras al local por un helado y sales también con un libro, o al revés: llegas pensando en comprar un libro y sales también con un helado. Eso es lo que queremos que haga nuestro espacio especial.
Respuestas por Daniel Bolívar y Alfonso Santiago, encargados de Glaciar

Helados de yogurt y publicaciones independientes en la colonia San Rafael
C. Alfonso Herrera 35-local C, San Rafael
Cuauhtémoc, Ciudad de México
México
