Experiencias Traumáticas

28 abril, 2020

Días buenos transformados en noches aterradoras.

Error tras error.

Ya no queda nadie más a mi lado, nadie más a quien amar, a quien perder o lastimar…

¿Acaso alguna vez hubo alguien?

Todos estos años mi cerebro me mantuvo confundido, jamás reflexione si lo que estaba haciendo era lo correcto.

Pero nadie se pone a pensar en el miedo que provoca la oscuridad, hasta que te encuentras ahí solo, en silencio, escuchando ruidos extraños.

Estando aquí, me doy cuenta de que todo se ha tratado de ti.

¡Ya basta!

Ahora lo entiendo.

Nunca me regalaste nada.

Siempre me diste tan poco, te detesto.

Ahora me encuentro lejos, desearía nunca haberte marcado.

Me hace sentir mal el recordar que te escribí, que te busqué.

Has dejado claro que nunca has estado para mí.

¿Por qué te idolatre?

Si tú no tienes ningún talento.

Yo que sé escribir, que se dibujar…

Jamás reconociste ni una sola de mis obras.

Ni tan siquiera contestabas mis llamadas que te hacia a las 3 de la mañana, sabiendo de mis colapsos nerviosos.

Solo al día siguiente me llegaba tu mensaje diciendo:

Por favor, no me marques a esas horas.

¡Que hija de perra eres!

Ya jamás volverás a saber de mí.

Fotografía por Camerafilmlens

por

Jesús Rey, ¿Nació? En el Barrio de la Soledad Oaxaca (1994). ¿Estudió? Administración y Contabilidad en la Universidad Humanitas Santa Fe. Cuándo era niño pasaba horas encerrado en mí habitación escribiendo cartas, hoy escribo novelas.

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