¿Qué has estado escribiendo últimamente?
En este tiempo, dado algunos acontecimientos personales, he reflexionado sobre el duelo. He estado escribiendo sobre la pérdida y las heridas, sobre los viajes y la pertenencia y, todo ello, tejido desde una sensibilidad con la naturaleza.
¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras escribías?
Aprendí sobre la paciencia, el proceso no se acelera ni se salta. La escritura me ha permitido ser más gentil conmigo misma, a tomar pausas y en esas pausas también reflexionar sobre qué quiero escribir. Además me ha ayudado a sanar, a comprender otros procesos de mi cuerpo y mente.
¿Hubo alguna conversación, película, canción o libro que se haya colado en tu escritura?
Uff, hay muchos, por mencionar algunas, conversaciones que he escuchado de Ursula K. Le Guin, Hayao Miyazaki, Laurie Anderson, Mary Oliver. La banda sonora de Studio Ghibli, Amelie, y Earth Sounds, entre otros.
¿Qué palabras, ritmos o temas se repitieron en tu escritura?
Considero que algunos de los temas que siempre están presentes en mi escritura, sea desde la ciencia ficción, fantasía, ensayo o texto creativo, es la naturaleza. La delicada conexión con la flora y fauna, la contemplación y la reflexión de nuestra existencia compartida con la Tierra y todos los seres que la habitan.
¿Qué autorxs te inspiraron y qué te interesó de su forma de escribir?
Últimamente, Gabriela Mistral me ha inspirado mucho con su trabajo sobre la visibilización de la fauna y flora chilena, además de su hermosa obra donde los animales la acompañan en diferentes momentos de su travesía.
También Mónica Nepote me inspira con su obra actual, Las Trabajadoras. El recurso recurrente sobre el tejido, las historias y las mujeres.

Las palabras me visitan a todas horas del día y yo las invito a pasar.
